9 de agosto 2017. Iowa. Nancy Rexroth.

Iowa. Nancy Rexroth. University of Texas Press. 2017

Tapa dura, tela, con sobrecubierta. 26×26 cm. 168 paginas. Blanco y negro.

Fotografías, Nancy Rexroth.

Texto en inglés, Wayne Dodd, Alec Soth, Anne Wilkes Tucker, Mark L. Power, Nancy Rexroth.

Tirada 1000. 1° edición, revisada de edición original, Violet Press 1977.

University of Texas Press. 2017. Austin, Texas.

 

Una entrada rápida hoy para presentar esta fabulosa reedición, o mas bien, revisión, de un libro de 1977 de la fotógrafa norteamericana Nancy Rexroth ( Washington DC, 1946 ).   Iowa, publicado entonces con la ayuda del National Endowment Grants for the Arts se convirtió pronto en un libro culto. Rexroth usó una cámara Diana para fotografiar lugares familiares y recuerdos de infancia en Ohio principalmente. Con cierta influencia pictorialista, las imágenes de Iowa nos recuerdan a sueños mas que a paisajes o lugares reales. Aquí aparece poco Iowa, pero si evocaciones temblorosas de una luz y un tiempo pasado, de una niñez soñada.

 

 

La Diana es una cámara de juguete, pero restituye a la perfección la vibración misteriosa que recorre las fotografías de Rexroth. Habitadas, transparece en ellas un mundo interior hecho de infinita ternura e inocencia y a la vez de la inquietante presencia de la muerte.  ” The Diana’s made for feelings”, dice la autora en una entrevista, explicando como esas imágenes desvelan lo que solo sería un segundo plano en otra fotografía.

 

 

 

Niños jugando a fantasmas, casa blancas, caminos, porches solitarios pueblan estas fotografías. Los recuerdos de los veranos de la infancia en Iowa se transforman en otoñales y melancólicas imágenes (Rexroth llama a su trabajo “Sympathy for the Dead”).

 

 

Dividido en tres partes, Iowa se va adentrando hacia el interior, tanto de almas como de lugares. Rexroth atrapa con la cámara momentos efímeros de belleza en lo mas simple y cercano, con unos impresionantes y conmovedores retratos familiares, temblorosos o borrosos : su madre, su tía, o Emmet, un vecino viudo.

 

En el ultimo capitulo del libro, en el interior de las casas se vuelven mas fragmentadas  las fotografias, pero no menos intensas y evocadoras. La habitación es el lugar del sueño, y en sueño adivinamos presencias en los espejos, y espíritus (amables ?) nos acompañan en imagenes abstractas. Aquí se hace mas patente la presencia de la muerte, un tránsito de la memoria, un secreto a punto de desvelarse, vibrante.

 

 

Alec Soth cuenta como para el estas imágenes tienen una calidad cinematográfica, recordándole Emmet un personaje de la película Fresas salvajes, de Bergman. La misma delicadeza en estas fotografías que en el personaje de Sara recogiendo fresas, la misma sencillez cargada de significado.

 

Iowa, 40 años mas tarde, guarda toda su fuerza, su poesia y su misterio, su belleza pura, vibrante y evocadora, su frescura. El tiempo y la maravillosa luz de estas fotografías sigue protegiendo los sueños de Nancy Rexroth, hasta alcanzar el cielo inmenso.

 

http://utpressnews.blogspot.com.es/2017/07/photographer-nancy-rexroth-on.html

http://www.cadadiaunfotografo.com/2014/05/nancy-rexroth.html

https://utpress.utexas.edu/books/nancy-rexroth-iowa

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