Dansu, dansu, dansu. Photobookjockey con Juan Cires

Juan Cires, en la iglesia de San Telmo.

Ayer tuvo lugar en el marco impresionante de la iglesia del Museo San Telmo un photobookjockey sobre fotografía japonesa, de la mano de Juan Cires, gran especialista de esta. Juan conoce la fotografía japonesa como (casi) nadie, y en especial su vertiente de fotolibro.

Poder disfrutar de su presencia ayer en la iglesia fue un lujo. Dansu, dansu, dansu resultó ser una suerte de “performance”, mezclando imagen, película, sonido y libros, además de lectura de textos.

Japón es un mundo aparte, y como dijo Juan, adentrarse en su cultura es para un foráneo como encontrarse en Marte. Él nos llevó de la mano por su historia , sus tradiciones, por los rincones ocultos de su geografía física o sentimental, todo representado en los libros. Parte de esos eran de la colección de Juan, un tesoro bien guardado que él nos quiso compartir, y la otra parte provenían de la colección depositada en San Telmo, más contemporánea. De esta manera, cualquier representación de Dansu, dansu, dansu es única, aunque Juan ya la haya mostrado en dos ocasiones, en Madrid y Granada.

Los fotolibros japoneses son un mundo especial dentro de los fotolibros, tan arraigado está este medio de expresión dentro de la fotografía japonesa. Esta no se entendería sin el libro, su vía natural de comunicación, casi de existencia.

Ryuichi Kaneko, gran historiador de la fotografía japonesa, gran coleccionista, y participante a su vez a la exposición Fenómeno Fotolibro, murió el pasado mes de julio, y este bookjockey era también un homenaje a su persona, la que más ha obrado para dar a conocer el fotolibro japonés en el mundo entero.

Dansu, dansu, dansu saca su nombre de una novela de Haruki Murakami, y Juan recoge la idea del baile ( dance), para crear una coreografía de imágenes y sonido que van del Butō tradicional a la más feroz experimentación.

Aquí os dejo la lista completa de libros mostrados, por orden de aparición:

Syoin Kaji, Nami. 2017 (San Telmo)

Harumichi Saito, Kando. 2011

Keiko Nomura, Bloody Moon. 2006

Lieko Shiga, Rasen Kaigan 2013 (San Telmo)

Fuegos artificiales estrellas fugaces, vol.1. 1978

Hirachi Isao, Onsen geisha.1975

Tabayuki Ogawa, El tiempo seco, en The Photo Image 6, 1970.

Mao Ishikawa, Red Flower, 2016 (San Telmo)

Sakiko Nomura, Kuroyami, 2008 (San Telmo)

Ishiuchi Miyako, Mother’s, 2002 (San Telmo)

Kazuo Kitai, Resistence, 1965.

Kikuji Kawada, The map, 2015 (San Telmo)

Masatoshi Naito, Tokio, 1985.

Eikoh Hosoe, Kamaitachi, 2009 (San Telmo)

Ken Ohara, One, 1997. (San Telmo)

Sayuki Inoue, I can’t recall my first light. 2018 (San Telmo)

El formato bookjockey, ideado por Bonifacio Barrio Hijosa https://photobookjockey.wordpress.com/2013/08/26/que-es-una-sesion-bookjockey/https://photobookjockey.wordpress.com/2013/08/26/que-es-una-sesion-bookjockey/ es ideal para proponer una experiencia más amplia y enriquecedora, una lectura más lúdica o profunda, acercándonos al libro de manera distinta. Este, el segundo en la lista ya larga de actividades organizadas por la colección en San Telmo, ha sido intenso, emocionante y espectacular.

Espero se alargue la lista. Desde aquí, mil gracias a Juan Cires y a San Telmo por la organización.

#spreadtheloveofphotobooks

Fiebre en Madrid

Una semana ya que ha pasado la feria Fiebre Photobook 2019 en Madrid. Tan solo escribo unas palabras cortas por falta de tiempo para contar mi visita este otoño a la feria. Este año con una nueva sede, la antigua fabrica El Aguila, y con nuevas ambiciones, acompañadas de una ayuda institucional.

Fiebre es la mayor cita para fotolibros en España, el lugar donde se plasma el estado de ánimo de editores y autores, y también la salud física, mental y financiera de todo el mundo involucrado. Hablo de salud, ya que el nuevo diseño/logo de la feria era claro: luchar contra el mal de altura del fotolibro.

En lo que me concierne, no voy a Madrid a curarme de mis males, que son varios y profundos. Mas bien voy a caer en sus brazos, gustosa y con alevosía. Madrid significa ver a muchos amigos y poder disfrutar de buenas exposiciones, ademas de descubrir libros y autores nuevos. Y eso no ha fallado.

En esta edición además he tenido el honor y la gran alegría de participar activamente, invitada por los organizadores, incansables y entusiastas Miren Pastor y Olmo González Moriana. He podido ser parte del jurado a mejor maqueta, viendo de primera mano mas de 130 proyectos. Enhorabuena al ganador Juan Orrantia con su libro Like stains of red dirt!

También me invitaron a participar en un bookjockey sobre libros japoneses ( uno de mis males…) con mi amigo y admirado Juan Cires, uno de los mayores especialistas de esos mismos libros, y no solo en el estado español. Para mi ha sido un reto y una alegría compartir con él libros y afición. Ha sido un dialogo/juego entre libros clásicos y contemporáneos, acompañados de una lectura de textos de los propios autores, magistralmente realizada por Aránzazu San Gines. Espero que el público lo haya disfrutado tanto como yo.

Fiebre han sido muchos eventos: exposición de maquetas, charlas, talleres como el ofrecido por Valentina Abenavoli, de la editorial Akina, o el familiar de Alejandro Marote y Angela Losa. Otro momento importante y muy emotivo ha sido el homenaje a Eloi Gimeno, recientemente desaparecido. La exposición Puto Eloi, el bookjockey de Julián Barón, seguido de un encuentro con sus amigos mas cercanos ha plasmado el sentimiento de dolor y la ausencia que ha dejado Eloi.

Es dificil nombrar aquí a todos los amigos, editores, autores y libros queridos, sin olvidarse de nadie. Solo voy a resaltar tres o cuatro, que los demás me perdonen…

Oriol Miñarro llegó a Madrid y pudo encontrarse con su libro Welcome to the Barrio, a la vez que con su editor, Paco Gómez de Fracaso Books, y amigos o mecenas. Fue un gran momento encontrarnos allí y celebrar ese momento tan esperado.

También fue alegre el encuentro con Tiffany Jones, alma mater de Overlapse, con la primera aparición del nuevo libro de Pascual Martínez y Vicent Sáez, The Saxons of Transylvania, su segundo libro que acontece en Rumanía. Un libro precioso y muy cuidado, como acostumbran las publicaciones de Overlapse.

Ha habido bellos descubrimientos, como el del trabajo de Lucía Peluffo, No sé si es una tormenta, con un gran concepto y una muy bella realización. No lo dejéis pasar si podéis!

Los chicos de Cal’Isidret presentaban nada menos que tres nuevas publicaciones, entre ellas el muy bonito homenaje de Roger Guaus a su abuelo y abuela.

Solo añadiré la presencia en primicia de la nueva publicación de Akina, el libro The Gray Line, de Laura Rodari, libro que se presenta oficialmente en París en unos días, y que creo va a ser uno de los grandes libros del año. Una suerte poderlo ver aquí, y emocionante verle a Valentina Abenavoli terminar el libro a mano.

Mucha y buena Fiebre, y muchos libros. La feria se hace mayor sin perder su entusiasmo y sentido de la fiesta. Espero que las cifras hayan acompañado lo que parece ha sido todo un éxito!

Nos vemos el año que viene, si aguanta el cuerpo, sin cura para tal afición. Larga vida a Fiebre!

Y París a la vuelta de la esquina, que nos coja confesados…