¿Sirve de algo PhotoEspaña?

Hoy me permito un titular provocador, me perdonaréis…

Aclaro que solo voy a hablar de fotolibros, sin entrar en otras cuestiones o secciones del “gran” festival de fotografía español. Tuve la suerte de participar hace pocos años en él, invitada a formar parte del jurado para el premio de mejor fotolibro del año, en sus varias modalidades. Lo hice con mucho entusiasmo, y halagada por la invitación. De ahí salí muy satisfecha por los libros presentados y premiados… no así por la manera en que se llevaba a cabo el proceso y sus resultados. Recuerdo de manera bastante bochornosa la “ceremonia” de entrega (?) de los premios (?). Escribí entonces una carta aquí.

Sé que el 2020 es un año especial, y eso puede explicar algunos detalles como el largo retraso del fallo sin ningún aviso, o el traslado de la exposición de los libros seleccionados de la Biblioteca Nacional a la sede y tienda de La Fábrica, mejor aforo, y al fin y al cabo, todo vuelve a casa… pero fundamentalmente el espíritu de los organizadores sigue siendo el mismo. Falta de comunicación, ninguna consideración para los autores y el medio, falta de transparencia en el proceso, falta de relevancia a la hora de dar los premios, que siguen sin ser verdaderos premios. Todo apunta a que a PHE no le importa y no le interesa hacer el mínimo esfuerzo para que las cosas cambien. En un momento de crisis como estamos viviendo ahora esto me parece una frivolidad indecente de cara al sector cuando se pretende ser un festival significativo. Si es que se pretende, o es solo una fachada con precario equilibro.

Que nadie se equivoque, no estoy hablando de los libros premiados! The Pillar de Stephen Gill es claramente uno de mis libros favoritos, y no digamos nada de la editorial Dalpine, muy merecedora ganadora del premio de mejor editorial, en un año en que han sacado grandísimos libros en unas condiciones difíciles. Universos, de David Jiménez, no es para mi el libro del año, dicho esto con el mayor cariño… El libro de Elie Monférier, Sang noir, ganador del premio de autoeditados, que no tengo la suerte de tener en mi colección, tiene muy buena pinta.

The Pillar, de Stephen Gill

Solo estoy expresando una tristeza y un malestar ya cansinos… PHE no apuesta por el libro de fotografía, no lo apoya y valora. Que tantos autores sigan con esperanza enviando sus libros al certamen es una señal bastante desalentadora, clara muestra del desierto nacional. Por mi parte pienso, y esto es solo mi opinión particular, que si queremos hacer algo que tenga alguna significación relevante tanto simbólica como concretamente en apoyo del fotolibro, habría que buscar otros caminos, aunque fueran modestos. Con voluntad, transparencia, apoyos, patrocinadores y algo de mimo. Al decir esto me siento como un habitante de esa aldea de la punta oeste de Galia, pero sin mágica poción… Es un debate que dejo abierto, lanzo al aire esta carta.

Buena lectura y buen domingo a todos!

#spreadtheloveofphotobooks

16 de junio 2017. PhotoEspaña .

De vuelta de Madrid, unas consideraciones, con espíritu constructivo desde mi reciente experiencia.

 

He tenido la suerte de ser jurado hace muy pocos días del premio al Mejor libro de PhotoEspaña 2017. Recibes un mail invitándote a ser miembro de ese jurado  y sientes un cosquilleo en el estómago, y una gran satisfacción, para que engañarse.

Lo siento como un honor, PhotoEspaña es el mayor festival de fotografía del país, y el premio al mejor libro es un acontecimiento importante dentro del festival. Ser miembro de ese jurado es en cierto modo, (o eso creo), reconocer que tienes un conocimiento en la materia,  la capacidad de emitir un juicio entre tantas publicaciones nacionales e internacionales. Veo muchos libros, escribo sobre ellos, me han pedido listas de “favoritos”, pero eso solo es emitir una opinión personal. Ser miembro, con otras dos personas, de un jurado nacional, conlleva para mi algo mas de consideración o responsabilidad.

PhotoEspaña ha ido creciendo, como el premio al mejor libro, que se da ya en 4 modalidades, nacional, internacional, mejor editorial y la ultima añadida hace dos años de Autoediciones, reconociendo una parte muy importante en el mundo del fotolibro de estos últimos años.

Y aquí empieza mi granito de arena, sin ánimo de enfadar a nadie… Reconociendo, realmente?

Sin haber sido nunca jurado en otros premios, he podido asistir o seguir de cerca su funcionamiento y fallo, con el posterior anuncio de premios, in situ en Paris o Arlés, o por internet.

Publicación de nominados, de preselección, de nombres del jurado con anterioridad, es una práctica habitual en la mayoría de los casos, en los mas importantes festivales o premios mas prestigiosos… Algo que no he visto en Madrid. Todavía, que yo sepa ( ojalá esté confundida), no está publicada la lista de los libros presentes en el interior de la prestigiosa Biblioteca Nacional, solo los que se pueden desplazar allí tienen acceso a ellos…

Yo creo que si queremos hacer una labor de fondo en favor del fotolibro, hay que comprometerse un poco mas y dar unos pasos mas claros y contundentes. Ser muy serios en todo el proceso. Apoyar mas y de mas cerca a los autores y editores dándoles la visibilidad que se merecen. Dar unos premios de verdad, con un poco mas de solemnidad, aunque solo sea un gesto, comunicarlo al mundo… PhotoEspaña se lo puede permitir! Se lo debe permitir, si quiere que desde el panorama nacional e internacional se reconozcan esos premios como se reconocen y valoran otros, que sea un gran escaparate y una verdadera fiesta de los libros. España ha demostrado con creces su importancia en el mundo del fotolibro, sus autores o editores son reconocidos fuera del país, han ganando premios prestigiosos, y PhotoEspaña es un gran festival.

No soy yo quien para dar lecciones a nadie, y solo es mi modesta opinión… pero reconozco que habiendo vivido de cerca estos días el proceso ( muy simpático y absolutamente impecable en su deliberación !), me queda la sensación reflexionando a posteriori,  de algo un poco triste y  fallido, un quiero y no puedo, (o puedo y no quiero ???) El fotolibro, dentro de PhotoEspaña se merece un poco mas de fondo, visibilidad y apoyo, o por lo menos yo lo sueño… Igual este sueño tiene algo de espejismo, con perdón, y soy seguramente muy inocente expresándolo después de haber participado en esta edición, que por otra parte me ha dado tantas satisfacciones viendo los libros premiados.

Quiero agradecer aquí de todo corazón a María García Yelo su invitación ! Poder participar a la elección del mejor fotolibro de PhotoEspaña 2017 ha sido un privilegio y una experiencia muy interesante, y siento que mi ligera frustración puede sonar a capricho. Pero solo escribo estas lineas consciente de la importancia de este premio, y deseando verlo crecer ganando respeto y consideración.

Muchas gracias, espero vuestras reacciones. Pronto mas libros aquí.

 

http://www.phe.es/unexpected-peter-dekens-al-borde-mapa-juanan-requena-barespagnol-pablo-casino-ediciones-anomalas-premios-photoespana-al-mejor-libro-fotografia-del-ano-2/

http://www.phe.es/exposicion/los-mejores-libros-fotografia-del-ano/

http://www.edicionesanomalas.com/producto/al-borde-de-todo-mapa/

http://www.eriskayconnection.com/en/home/53-unexpected.html

http://pablocasino.es/index.php?/bar-espagnol/

http://www.andrefrereditions.com/livres/photographie/phenomena/