22 de noviembre 2017. Good Goddamn. Bryan Schutmaat.

Good Goddamn. Bryan Schutmaat. Trespasser. 2017

Tapa blanda, con grapas anchas.  30 x 23 cm. Con poster, desplegado 51×38 cm. 44 paginas. Blanco y negro.

Fotografías, Bryan Schutmaat. Texto, en inglés, extracto de la canción “High, low, and in between”, de Townes Van Zandt.

Papel Mohawk Superfine. Diseño, Cody Haltom y Bryan Schutmaat.

Preimpresión, Eric Clark. Impresión, The Insite Group, Bryan, Texas.

1° edición, firmada. Tirada 750.

Trespasser, Austin, Texas. USA. 2017

 

Un nuevo libro de Bryan Schutmaat es un acontecimiento tan esperado, después del magnifico Grays the mountain sends . Good Goddamn es un libro corto, de solo 27 fotografías, un short story como podemos encontrar en grandes nombres de la literatura Norteamericana.

Trespasser, que lo publica, es una editora independiente, y esta es su primera publicación. Como está basada en Austin, donde vive Schutmaat, podemos pensar que se trata prácticamente de una auto edición…

Good Goddamn es una historia real, unos días pasados en Normangee, Leon County, condado rural de Texas, en febrero de este mismo año. Días pasados con su amigo Kim, justo antes de que este fuera encarcelado, nos dice Bryan. Schutmaat narra aquí sus últimos días de libertad.

 

 

De la poesía que emanaba de Grays the mountain sends y su visión tierna y melancólica de una tierra y su población casi rota o desaparecida, queda aquí una versión dura y terriblemente solitaria, pero muy bella. No hay lugar para la ternura en estas paginas, fuera de la amistad y respeto entre los dos hombres. La carretera que abre el libro se adentra en la noche, en blanco y negro. Aquí no hay grandes espacios míticos, pero si campos de barro y bosques cerrados. Perspectivas recortadas, planos cortos figuran el porvenir de Kim. Schumatt es un fotógrafo ( iba a decir un pintor ) de los dejados de lado de la gran América, y Kim lo es ciertamente, sin mas necesidad de conocer su historia o las circunstancias que le llevan a la cárcel. Los últimos días que pasa en libertad son días de caza, búsqueda muda, violencia contenida.

 

Hay mucha soledad en estas fotografías, muchas horas pasadas en un campo cómplice, un terreno de caza  donde el fusil es la presencia más cercana, el compañero mas fiel. Es curioso como el trabajo de Schumaatt sigue describiendo un mundo esencialmente masculino, de vidas rotas o de un vacío emocional. La mujer no tiene su lugar aquí, o solamente clama su ausencia.

 

 

Pero la caza cumple su misión. Al volver, Kim parece otro, un hombre apaciguado o al borde de encontrar la paz, un hombre remitido, que tiene un futuro. El camino recorrido entre estas paginas es duro y sobrecogedor, Schumaat es un maestro de la narración, con una muy bella historia de amistad y redención.

 

 

La música de Townes Van Zandt acompaña esta historia, con su letra triste y a menudo desesperada. Aquí el camino acaba con el renacer de la primavera. Precioso libro.

 

 

 

 

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20 de noviembre 2017. De vuelta de París.

De vuelta de la locura de Paris Photo, os cuento aquí mi experiencia de una semana larga y tan corta a la vez, pasada corriendo cerca del Sena… Esto es solo un relato, cada cual que ha estado en París tendrá el suyo.

Un año mas, y se repiten las palabras del año pasado por las mismas fechas: las ganas de encontrarse con caras conocidas, la intención de comprar menos libros, de evitar la ansiedad, de disfrutar de Paris y sus exposiciones. Pasa el tiempo y la ciudad sigue siendo tan atractiva, un nudo emocional, gigantesco “hub” para los amantes de la fotografía y los fotolibros. Para mi, lejos de Hondarribia, es una vez más la oportunidad de ver a los amigos, de echar de menos a otros que no han podido venir, de conocer caras nuevas, de hablar de la colección en San Telmo y los nuevos proyectos.

 

 

París es mucho París, y la oferta cultural es inabarcable, además de la propia feria. La lista de exposiciones imprescindibles ya daba vértigo antes de llegar. Sophie Calle, Penn, Sibidé, Dragana Jurisic, Albert Renger-Patzsch, El MoMa en la Fundación Vuitton, Dada Africa, Clément Cogitore en Le Bal, el Palais de Tokyo, Paysages Français en la Bibliothèque Nationale  etc, etc…sabía que iba a sufrir por no poder ver todo. Y así fue.

Sin contar los innumerables eventos organizados alrededor de la feria, como Photo Saint-Germain, o los pop-up de galerías o editores… En cuanto a la feria, este año ( un año mas…) iba con el firme propósito de no caer en la tentación pletórica de Offprint, y casi casi lo consigo…

Polycopies no se puede evitar, para que ir a París si no ?… Desde hace 3 ( o son 4 ya? ) años, el barco Concorde-Atlantique es el mejor sitio de la ciudad para ver y hablar de fotolibros, y encontrarse con conocidos y amigos, muchos, con o sin libro nuevo.

Empecé el maratón parisino en el siempre interesante Palais de Tokyo, muy cerca de donde estaba hospedada, viendo una exposición de la francesa Camille Henrot, videos o instalaciones, a punto de caer en su río de oro. La visita ha resultado menos intensa que la del año pasado, pero este otro Palais siempre vale la pena ( y su librería ! )

 

Visité el día de la inauguración los pasillos alfombrados del Grand Palais, como visitas un museo, entre admiración, deseo y frustración, pero también con estoicismo, entre tesoros vintage y simpáticos VIPs ( Patti Smith comisariaba un espacio, con buenas fotografías ). Obras de Jungjin Lee ( fabulosa ), Hosoe, Masao Yamamoto, Miho Kajioka ( con el enorme placer de saludarle a los pocos días! ), un precioso Adam Fuss en la galería Fraenkel, la estupenda presentación de Astres Noirs en la East Gallery, impecable Dieter Appelt en Galerie Françoise Paviot, Nathalie Boutté en Yossi Milo y Magnin, el Trump l’oeil de Mishka Henner… Espectadora afortunada, aunque no lo suficiente para adquirir las obras, pero saber que están ahí me basta. Y añado que hacer la visita con mi amigo Patrick Maille, saludar a Kazuma Obara o a Vita y Boris Mikhailov es una gran alegría.

Pasé mas tiempo esta vez viendo galerías que editores, por no caer en la tentación, (que me pareció algo menor este año),  aunque ver la lista de nominados al premio Aperture es obligado, y agotador por la presencia masiva de gente. Tres filas para acceder a Steidl, o la cola días más tarde para la firma de Alec Soth en Mack es señal de buena salud para esas editoriales o la afición al fotolibro, menos para mi, ya mareada a esa hora…

Luego la primera de muchas visitas al barco de Polycopies, para saludar, y vuelta a casa.

 

 

Jueves. La exposición de Albert Renger-Patzsch en Jeu de Paume ya estuvo en Madrid, pero no tuve ocasión de verla allí. Magnificas y sobrecogedoras sus fotografías de  bosques o paisajes. Renger-Patzsch ya había inventado muchas cosas que se han visto mucho más tarde.

 

Y de ahí otra vez al barco, donde vi a más amigos, entre ellos Christer Ek, o Juan Cires, y como ya es habitual, mucha presencia española. En la mesa de Dalpine, Sonia había recibido ya A Google Life, de Olga Bushkova, libro ganador del premio a mejor maqueta en Fiebre Photobooks. Montse Puig e Israel Ariño, (el con una bella exposición en el Grand Palais de la mano de Galerie Vu ), los Anómalas, ya tenían desplegados sus libros, los japoneses de Zen Photo atraían a cualquiera con sus joyas exóticas… El Tipi de Andrea Copetti ya rebosaba de ediciones independientes, y en el piso de abajo, mas exotismo con libros rusos, turcos o rumanos, entre otros,  de lo mas apetecibles. Caes en la tentación…

 

 

Esa tarde se abría Offprint, pero yo me fui a la inauguración de la exposición My own unknown, de Dragana Jurisic, en el Institut Culturel Irlandais, con presentación de la gran artista con Natasha Christia. Una bella exposición de la fotógrafa “ex Yugoslava” afincada en Irlanda, todo un lujo que te permite París esos días.

 

 

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Y otro visita también a la exposición “Jeune”, en el Crous de la rue des Beaux Arts, dentro del marco de Photo Saint-Germain, otro evento en el famoso barrio “Rive Gauche”, con muchas exposiciones programadas. Allí exponían Bérangère Fromont y Joseph Charroy, entre otros. Como también lo hacía Léa Habourdin en el espacio mágico de Deyrolle, en rue du Bac, con Everything becomes nothing again. Correr y correr para no perderse nada, así es la vida del “foto drug addict” en París.

 

 

Dormir, y recuperar fuerzas…

Viernes. Visita a la fabulosa exposición de Sophie Calle, y su invitada Serena Carone en el no menos fabuloso Musée de la Chasse et la nature, en rue des Archives. Beau doublé, Monsieur le Marquis , comisariada por Sonia Voss, es un recorrido entre bestiario y autobiografía, y mucho más.

 

 

Me gusta mucho el trabajo de Sophie Calle, su vida ofrecida con humor y poco pudor, pero con una gran delicadeza y sensibilidad. Maravilla de equilibrio entre el drama y la ligereza, entre lo absurdo, lo crudo, lo tierno y lo tan real. Sus obras instaladas en los salones del “Hotel Guénégaud” del siglo XVIII, construido por Mansart, entre marcos dorados, muebles antiguos y sala de armería, es una experiencia irrepetible que solo os puedo recomendar si pasáis por París antes de que acabe la exposición, el 18 de febrero 2018. He tenido además la suerte de visitar la exposición con mi amiga Annakarin Quinto, y de encontrarme allí con Magali Avezou, de archipelago projects ( que luego no vería en Offprint, desgraciadamente ) y Amak Mahmoodian. Un muy gran recuerdo.

Por la tarde por fin llegué a Offprint, en la rue Bonaparte. Fue una visita demasiado corta, en parte para evitar tentaciones, y porque quería seguir más tarde el maratón. Allí unos cuantas paradas para ver a Tiane Doan na Champassak y sus ultimos libros, a Maya Rochat ahora en Self Publish Be Happy, a Kominek con la muy esperada publicación de Bryan Schutmaat, al adorado Stephen Gill. Sergej Vutuc, Patrick Frey, vistazo a Spector books, y ponerse los antifaces para no ver mas.

 

Desde ahí vuelta al Marais, donde Steve Bisson presentaba las novedades de Urbanautica, con el libro de Andrés Medina entre ellos. Bisson es un hombre de mucho gusto, y sus ediciones nuevas son libros sencillos de aspecto pero interesantes y con un acabado de mucha calidad y delicadeza. Andrés no ha podido estar en París, pero Río estaba en buen sitio.

 

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Cerca de allí se encontraba el Paris Vintage Photobook, donde se habían juntado varios libreros que este año no estaban ni en el barco ni en el Palais, como Claude Lemaire, de L’Ascenseur Végétal de Burdeos, o Clément Kauter, del imprescindible Plac’Art,  Dirk K. Bakker, Zarbie Books, Ofr, y alguno más. Llegué solo a tiempo de saludar a Claude, con frustración o alivio… Un lugar lleno de deseo y peligro.

No habia acabado el día, y la galeria Temple, de Anna Planas y Pierre Hourquet   presentaba The Hobbyist, con Lotte Reimann haciendo lecturas de su libro Bis morgen im Nassen con experiencia virtual de la exposición de Winthertur.

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Y ya acabé el día en la galería -libreria In Between, de Luigi Clavareau, otro templo de la fotografía japonesa en París, donde había una fiesta con firmas de los nuevos libros de Koji Onaka, de Morten Andersen y de la gran Emi Anrakuji, con presencia del librero de Lisboa, estrenándose como editor, Rui Ribeiral. Precioso libro el de Emi, del que espero volver a hablar aquí.

 

Conocí por fin a Colin Pantall, que llegó a Paris con cajas de su nuevo libro All quiet in the home front, para firmarlos en Polycopies, desde el stand del Tipi. Colin es un gran tipo, y es emocionante ver como habla de su relación padre-hija y lo que ha supuesto para el.

 

 

Ya no quiero aburrir a nadie y solamente diré que el sábado volví al Grand Palais donde Kazuma Obara firmaba Exposure en su version editada por RM. Ya he hablado en el blog de este trabajo de Kazuma, siempre exquisito de sensibilidad y honradez, sobre el accidente de Chernobil. La nueva edición sigue teniendo la misma exigencia, tanto por parte del autor como por la de la editora.

 

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Todavia no he hablado de los premios de Aperture a mejor libro del año, que ha ganado la gran fotógrafa Indú Dayanita Singh, con Museum Bahvan, editado por Steidl. Caja ( hecha a mano ) de libros- leporello, museo portátil, precioso objeto de una artista que siempre ha valorado el libro en su trabajo. El premio a mejor primer libro fue, sin sorpresas, a Monsanto, de Mathieu Asselin, editado por Actes Sud y Verlag Kettler, un enorme e impresionante trabajo de investigación sobre las consecuencias del uso de los productos químicos del gigante agroalimentario Norteamericano, que se ha podido ver este verano en Arlés. Hay que resaltar la mención especial a La Grieta, de Carlos Spottorno, ( con guión de Guillermo Abril ) editado en España por Astiberri, mezcla de fotolibro y novela grafica, un híbrido dentro del mundo de la fotografía. New realities: Photography in the 19th Century ganó el premio al mejor catálogo, publicado por el Rijiskmuseum/Nai, Amsterdam,  una gran retrospectiva de los inventores de la fotografía, con una bonita cubierta homenaje a Anna Atkins. Todos premios merecidos y esperados…

 

 

Ese sábado acabé el día con una cena organizada  por los editores de la Gould Collection, Russet Lederman, Laurence Vecten y Yoko Sawada, honrando la memoria de Christophe Crison, gran coleccionista y amante de la fotografía, el cine y la literatura. La Gould Collection reune a un gran fotógrafo con un autor literario, el segundo libro, It don’t mean a thing juntando a Saul Leiter con Paul Auster. Una gran reunión de photobooks freaks de muchos horizontes, hablar con el grande Brian Griffin y Delphine Bedel y conocer a Miho Kajioka, arigato !

 

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El domingo llovía. ¿Que mejor que ir a la BNF, biblioteca nacional de Francia? Llegar hasta su puerta fue largo y frío, aún bien acompañada, (verdad, Antonio Pérez Río ? ) pero la espera valía la pena, para ver la exposición Paysages Français, Una aventure photographique, enorme retrato de Francia en mas de mil fotografías y 160 fotógrafos, tanto franceses como internacionales, Koudelka, Basilico, Brotherus, Anne Immelé….  Ya no hubo tiempo para volver a Offprint antes del cierre…

 

 

Si fui el lunes a la Fondation Vuitton a ver la exposición Being Modern: MoMa in Paris. La modernidad llegó a Nueva York venida de Europa, con las maletas llenas de obras maestras, si bien luego los Norteamericanos nos devolvieron su carga  bien digerida. Muy buena exposición la de Vuitton, con bastante fotografía también ( bonita serie de fotos anónimas, Atget, Walker Evans, Arbus, Cindy Sherman, Jeff Wall… ).

 

 

Con la suerte de poder quedarme un poco más, pude escuchar también el lunes la conferencia que dieron Debi Cornwall y Lewis Bush en el Centro de la Universidad Columbia de Paris, con el titulo Photography in the age of Global Surveillance and Perpetual Wars Dos trabajos muy interesantes en los tiempos que corremos, el libro de Debi,  Welcome to Camp America: Inside Guantanamo Bay, estaba en la lista Aperture a mejor primer libro. Lewis Bush está a punto de publicar su nuevo trabajo, The shadows of the state: Mapping, spying, democracy.

 

 

 

No pude ir a Le Bal, ni ver la exposición de Irving Penn, ni muchas cosas mas… Acabo este maratón con la exposición de Malick Sibidé, Mali Twist , en la Fondation Cartier. De Sibidé ya se ha escrito y visto mucho, yo he disfrutado de los vintage y de la banda sonora.

 

Fin del twist à Paris… Vuelvo a casa con más libros de lo que debería, menos de lo que quisiera, y muchos buenos momentos. Más, si se puede, en noviembre del año que viene. Gracias por leer hasta aquí !

 

 

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6 de noviembre 2017. Río. Andrés Medina.

Río, Andrés Medina. Urbanautica Books. 2017

 

 

Tapa blanda. 31,5×20 cm. Color y blanco y negro. 48 paginas.

Fotografías, Andrés Medina.

Texto, en inglés, Matsuo Bashō ( The Narrow Road to the Deep North and other Travel Sketches ), y William Hazlitt ( Table Talk: Essays on Men and Manners ).

Diseño, Urbanautica Institute. 3 tipo de papeles, uno transparente. Cosido Singer.

Impreso en Italia.

1° edición, tirada 150.

Urbanautica Books. 2017.

 

 

 

Por fin llegó Río, tan esperado. Los caminos que han llevado hasta él han sido tortuosos como pocos. La metáfora del agua, imparable fuente abriéndose paso y rodeando las dificultades hasta llegar al mar parece ser la más adecuada…

Andrés Medina ( Madrid, 1978) diseñador, ha publicado ya varios libros , Tránsito, Nébula, o L’autre Paris, todos autoeditados. Río ha visto la luz gracias a una campaña de crowdfunding, y la editorial Urbanautica de Steve Bisson lo ha diseñado e impreso en Italia.

El proyecto de Andrés nace hace ya varios años, en 2011, en las cercanías del Tajo, en Guadalajara. O igual nació mucho antes, en su deseo de seguir un camino que le llevara a encontrarse a si mismo en plena naturaleza junto el río.

 

 

 

Tantos libros nos hablan de la relación del hombre y la naturaleza ! De ese estrecho lazo que poco a poco se ha ido aflojando, de tanto creer el hombre que posee y domina el paisaje, transformándole a su antojo.

Al inverso, creo que el hombre pierde una parte de su ser al alejarse de ella. La literatura romántica, que nos resulta pasada de moda en muchos casos, lo ha descrito con miles de versos… Nada pasado de moda ni fuera del tiempo en Río sin embargo, si la necesidad de desconectar del ruido que nos invade para conectarse con uno mismo y encontrar una respiración esencial, un sentido profundo de pertenencia.

 

Río se presenta en formato vertical muy elegante, con una muy gran calidad de impresión y encuadernación. Andrés es un fotógrafo muy fino y sutil, y el libro es una fiesta tanto para los ojos como para el tacto.

 

El viaje río adentro es solitario, y propicio a la meditación, a ratos contemplativa, a ratos ensoñadora, casi impresionista! Pero no es un camino fácil, avanzar en el es sinónimo de marcha lenta y rodeos. El agua corre, sigue su ritmo. Como la vida, abrirse el paso hasta ella significa parar y abatir obstáculos y muros, alejarse y tomar altura.

 

El viaje de Andrés Medina se refleja con mucha belleza en estas dobles paginas, con la respiración del blanco y negro tras la fina cortina del papel translúcido, como la niebla silenciosa y ensoñadora de “Nébula”. El paseo solitario  y su meditación no esquivan en el camino los símbolos de la muerte, el abandono y el tiempo que pasa con su melancolía.

El río, de caudal furioso o sereno, frágil y delicado o pura energía vital es un protagonista poético y profundo del alma humana, sus meandros, incertidumbres, su calma interior. Andrés nos regala por fin con su viaje.

“…This, ‘i thought, is the traveller’s reward. This is the joy of having lived so long’. I forgot the hardships of the road, and was moved to tears.” Matsuo Bashō.

 

https://open.spotify.com/track/5hxwbMY9Wqa89AClZOX5KC

 

 

 

 

 

 

 

 

A Place both wonderful and strange. Fuego Books.

Llevo demasiado tiempo sin escribir nada aqui, por un cierto agotamiento que sin embargo no consigue cubrir la ilusión.  Siguen llegando libros, y algunos muy esperados y queridos.

A Place both wonderful and Strange. Colectivo. Fuego Books. 2017

Tapa dura, cubierta de terciopelo rojo por un lado e imitando alquitrán por otro. 27×20 cm. Color y blanco y negro. 208 paginas.

Fotografías, ( por orden de entrada ) Salvi Danés, Carl Bigmore, Rory Hamovit, Anna Beeke, Philippe Fragnière, Antone Dolezal, Enrico Di Nardo & Valentina Natarelli, Jason Fulford, Sarah Walker, Melissa Catanese, Cristina De Middel, Sara Palmieri.

Texto en inglés y español, David Campany.  Biografías y entrevistas, en inglés y español. Traducción, alt.

Edición, Fuego Books, Gustavo Alemán. Asistencia en edición, Pascual Martínez, Agus Bres.

Papeles, FSC Gardapat Kiara y Conqueror Wave Pearl.

Diseño, Rubio&del Amo.

Preimpresión, Eduardo Nave-Control-P.

Impresión, Artes Gráficas Palermo.

Publicado gracias a la contribución de 237 patrocinadores con una campaña de crowdfunding.

1° edición, tirada 1100.

Fuego Books. 2017.

 

¿Quien no conoce a Laura Palmer? Todos tenemos recuerdos de alguna de las obras de David Lynch, tanto de sus películas como de la serie para televisión Twin Peaks. Su universo particular ha marcado los sueños y el imaginario de toda una generación, dejando en nuestras mentes una sensación extraña de vértigo y desasosiego, el tan dulce placer del pavor y misterio frente a una aparente e incomoda”normalidad”.

A place both wonderful and strange es el resultado de un sueño, el de Gustavo Alemán, creador de Fuego Books. El lugar de los sueños es tan maravilloso como extraño, y aquí nos adentramos en un mundo que no se rige por estándares que la razón pueda medir. La llama encendida no se apaga hasta conseguir hacerse realidad.

 

Salvi Danés, Doll’s head.

 

Carl Bigmore. Between two mysteries.

 

Después de un llamamiento a propuestas, están aquí reunidos doce fotógrafos internacionales, presentando cada uno una obra libremente inspirada por la serie Twin Peaks, o que de una manera u otra, recrea el universo de Lynch. Unos muy conocidos y otros menos, pero que aquí forman un conjunto homogéneo, en una edición muy cuidada e impecable en todos sus detalles, como lo vemos y sentimos desde el diseño de la cubierta. Terciopelo y carretera son los hilos conductores de esta publicación seductora y enigmática.

No puedo detallar aquí los doce trabajos, aunque los grupos de fotos presentados siguen la aparición en el libro. Con origen, biografía ( al final del libro encontramos información  de cada uno de ellos ) y obra muy distinta, los autores se cruzan y dialogan entre bosques  y carreteras solitarias, habitaciones silenciosas, teléfonos y cortinas, muchas cortinas… Las que tapan secretos inconfesables de pequeñas o grandes miserias, enigmas de objetos cotidianos en lugares donde todo se calla.

 

Rory Hamovit.

 

Anna Beeke. Every forest has its shadow.

 

En bosques habitados se halla el misterio, bajo la niebla o  cortinas de agua (“every forest has its shadow”, dice Anna Beeke ). En los troncos quedan cicatrices, deseos no realizados , frustraciones encerradas en la madera como en la mente, eternamente.

Como en la serie de televisión, cada episodio añade elementos de una narración dentro de la historia. El relato Lynchiano no es un camino lineal, mas bien una invitación a perdernos y buscar otras puertas, o encontrarnos con otro camino sin salida.

 

Philippe Fragniere. Dead men don’t tell tales.

 

Antone Donezal. The void and cloudless sky.

 

El lugar Lynchiano, ese espacio tan real y cotidiano que nos da pavor, confrontados al tedio repetido, se vuelve espejo de los miedos que solo describe la imagen en silencio.

 

Enrico di Nardo & Valentina Natarelli. MM.

 

Jason Fulford. Aspirin fund.

 

Es difícil hacer un libro colectivo con grandes individualidades, que según pienso en ningún momento, han concertado sus propuestas. El trabajo de edición en este caso es delicado. Aquí se ha hilado fino y el resultado es de una gran coherencia. El tiempo, ese elemento tan particular en la estética de Lynch, se detiene entre las paginas del libro. “Mira el mundo como si hubiera desaparecido el tiempo y verás recto todo lo que estaba torcido”, dice Sarah Walker, citando a Nietszche. Mas que en un tiempo pasado estamos aquí en otra dimensión, una a la que se accede bordeando lo absurdo, entre sueños y pesadillas.

 

Sarah Walker. Abyss.

 

Melissa Catanese. Apsis.

 

La muerte anda rodando detrás de cada puerta, pero no es mas absurda que el espejo o la mesa camilla en este hotel donde estamos pasando nuestros días. ¿Que es real? Nuestra percepción se nubla hasta perder el equilibrio.

 

Cristina De Middel. Hotel Hoetl.

 

Sara Palmieri. Snerario I,II.

 

A Place both wonderful and strange es sensual y venenoso, (tiene su tacto), y apenas le falta un perfume capitoso para adentrarnos en el perfecto escenario. Sin embargo si emana de él la sensación inequívoca y tan dulce de la atracción del peligro, la embriaguez del sueño al sentirlo tan vivo. Que exista es la prueba que hay otra dimensión, donde consigue llevarnos la fotografía. Come in, welcome to a place both wonderful and strange!

 

 

 

http://salvidanes.com

http://www.carlbigmore.co.uk

http://www.roryhamovit.com/roryhamovit

http://www.annabeeke.com

http://philippefragniere.ch

https://www.antonedolezal.com

http://www.gupmagazine.com/portfolios/enrico-di-nardo/lifting-ground-shadows

http://www.jasonfulford.com

https://www.phasesmag.com/sarah-walker/the-differend/#s-2

http://melissacatanese.com

http://www.lademiddel.com

https://www.sarapalmieri.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

16 de septiembre 2017. La gravetat del lloc. Israel Ariño.

La gravetat del lloc. Israel Ariño. Ediciones Anómalas. 2017.

Tapa blanda, en estuche. 34×22 cm. 120 paginas. Blanco y negro.

Fotografías, Israel Ariño.

Texto en catalán, castellano , francés e inglés, Pere Jaume.

Concepto gráfico y diseño, Underbau.

Fotograbado y preimpresión, Eduardo Nave.

Impresión, Brizzolis.

1° edición, tirada 1500. Ediciones Anómalas, Domaine de Kerguéhennec. 2017.

Ha salido hace unos meses ya el nuevo libro de Israel Ariño, después de una residencia del artista en el Domaine de Kerguéhennec en Bretaña, en octubre y noviembre de 2016.

Ariño  ( Barcelona, 1974 ) es un fotógrafo silencioso, poético y misterioso. Ya sus libros anteriores ( Le nom qui efface la couleur, Atlas, Terra Incognita… todos con Ediciones Anómalas ) a menudo describían espacios o lugares entre el sueño y la realidad. Lugares que contienen una memoria , una presencia secreta, dulce o inquietante.

La Gravetat del lloc transcurre la mayor parte del tiempo en la oscuridad, o semi oscuridad. Las imágenes apenas aparecen,  tardan y les cuesta revelarse y extraerse del blanco de la pagina, como cuando en la noche oscura necesitamos tiempo para aclimatar la vista y vislumbrar por fin lo que nos rodea. Del papel, tan suave y mate, salen a la superficie estas imágenes y no sabemos bien si las estamos soñando. De percepción se trata aquí, ( empezando por la cubierta que nos recuerda el grano de la piel ), de tacto y de sentido.

El Domaine de Kerguéhennec es una gran propiedad, centro de arte contemporáneo, con un magnífico parque de esculturas, entre ellas unas de Richard Long o Ian Hamilton Finlay. Un lugar del que se han apoderado los artistas, cargado de memoria, de historia y de historias.

Puede un lugar pesar físicamente en nuestras vidas? Como nos afecta ese espacio, ese aire, esa oscuridad?  El camino por el que nos lleva Israel abre puertas a la imaginación, cuando la noche nos envuelve y la realidad se borra . Entonces perdemos el equilibrio y la razón.

“El día es bello, la noche es sublime” , con esta cita de Kant nos presenta su trabajo Ariño. La noche es misteriosa y poética, inquietante y profunda a la vez que delicada y sensual, ensoñadora.  Es cuando El lloc, ese lugar cuya “esencia es pesar en el mundo”como nos dice Pere Jaume, aparece como un espacio inmaterial, onírico y secreto tras sus puertas, en un umbral casi transparente, etéreo.

La fotografía de Ariño es aquí apenas una huella, una aparición entre las páginas en blanco, haciendo de velo, tan fina y delicada que podría desaparecer en cualquier momento, como un sueño o un fantasma, entre cada respiración.

La gravetat del lloc es todo entero, forma y contenido,  una manera de hacernos ver lo inefable, un intento de retener la magia de un lugar, su origen, su memoria, su materialidad, en un instante que nos escapa.

El lugar que recorre Israel en la oscuridad está cargado de misterio y de historias reales y soñadas. Las propias de Israel, sus recuerdos, sus miedos, sus deseos mas secretos afloran en la superficie delicada del papel. Ingrávidas pero para siempre marcadas en la gravedad de este lugar mágico.

Este trabajo está actualmente expuesto en la galeria VU de Paris.

 

7 de septiembre 2017. Continental Drift. Taiyo Onorato & Nico Krebs. Go east, young men…

Continental Drift. Taiyo Onorato & Nico Krebs. Edition Patrick Frey. 2017.

 

 

Tapa blanda, cubierta desplegable, interior dorado, como letras en el lomo. 33×24 cm. 214 paginas. Blanco y negro y color.

Fotografías, Taiyo Onorato y Nico Krebs.

Edición, Claudio Barandun, Nico Krebs, Taiyo Onorato, Megi Zumstein.

Diseño, Hi – Megi Zumstein & Claudio Barandun.

Impresión y encuadernación, DZA Druckerei zu Altenburg GmbH, D – Altenburg.

Papel, PhoeniXmotion Xantur 115 gm. Cubierta, Goldboard 270 gm.

Tipografía, Arial.

1° edición. Tirada 1500.

Edición Patrick Frey. 2017. Zürich.

 

 

Una nueva publicación de Onorato y Krebs siempre es algo que te alegra el día. Después del libro de Milach, nos encontramos en un universo completamente distinto. La visión e inteligencia de estos autores hace que la fotografía sea un viaje fabuloso. Onorato ( Zürich, 1979 ) y Krebs ( Winthertur 1979 ) llevan trabajando juntos desde el año 2003, y han publicado ya varios libros, todos muy interesantes, como The Great Unreal, en 2009, con la misma editorial suiza, apasionante también..

 

 

 

Aquí el viaje nos lleva hacia el Este, hasta los confines de la gran Eurasia, hasta Mongolia, pasando por Siberia o el Himalaya. Un territorio mítico y desconocido a la vez, preso de la antigua Union Soviética. Onorato y Krebs , como lo haría Tintín, parten en un Land Rover en 2013, buscando reconocer, descubrir o crear imágenes en esas tierras extrañas.

Aquel viaje por los Estados Unidos dejó patente la maestría de los dos suizos para desmitificar el paisaje americano y sus iconos. La mirada de los autores en estas tierras del Este es bien distinta, pero no menos exultante. La “deriva continental”de los países del antiguo régimen comunista es tan emocional como física, vista desde el prisma de la pareja.

La imagen que nos dejan es la de un continente en construcción, una construcción de equilibrio muy precario, tal como vemos con la estructura de hormigón  de la portada. Las fotografías de Continental Drift son un continuo va y ven entre modernidad y tradición, a menudo mezcladas en la misma imagen. Nos muestran unos paisajes en constante evolución, donde siguen conviviendo poblaciones con antiguos modos de vida, ritos y costumbres. El choque es a menudo brutal.

 

 

Onorato y Krebs varían los planos, cambian la escala, insisten en los fallos, las cavidades, los intentos fútiles de tapar huecos. Por mucho que la solidez de la deseada modernidad y su progreso se quiera instalar, sigue habiendo resistencia en lo antiguo, sigue presente una cierta nostalgia y hasta melancolía. Con una gran empatía, los suizos muestran con unas preciosas secuencias como esa evolución sigue siendo frágil o traumática, tanto en el paisaje como en el hombre.

 

 

Cuesta juntar los margenes, hacer algo nuevo sin que desaparezca lo antiguo, y cada intento deja huellas profundas. Onorato y Krebs se encuentran con un territorio grandioso, y un futuro incierto, sensible a la inexorable atracción consumista de occidente.

Con el mismo genialidad que mostraban ya en The Great Unreal ( quedo admirativa ante las fabulosas secuencias y la edición ), los autores son sin embargo mucho más admirativos y sensibles al paisaje y a sus gentes. Poca ironía aquí, ( aunque si…) pero si una mirada con asombro y una gran empatía. Animales y humanos hacen lo que pueden en este espacio en plena transformación, como los  jóvenes en primeros planos, pensativos y muy bellos. El grano de la fotografía hace que parezcan salidos de la tierra, o parte integrante de ella, ineludibles.

 

Imposible aquí analizar cada imagen, cada asociación ( como no pensar en el águila norteamericana!), hay que pasar largos minutos o horas para descubrir todo lo que encierran estas fotografías, disfrutar de la riqueza del trabajo de los suizos.

 

 

Hasta donde llevará el desplazamiento de las placas tectónicas? Podrá la influencia del consumismo capitalista ante los paisajes milenarios y los modos de vida ancestrales? La lucha es dura…Allá donde miramos, encontramos bases tambaleantes, grietas y fisuras en un territorio en construcción, un futuro incierto. Las miradas dulces de los jóvenes aportan sin embargo sosiego y ternura, con sus sueños y anhelos. El futuro les pertenece.

 

Otro gran libro de Onorato y Krebs, inteligente y fino como siempre, más emotivo sin duda.

 

5 de septiembre de 2017. The first march of gentlemen. Rafal Milach.

The first march of gentlemen. Rafal Milach. Autoeditado, 2017.

 

Tapa dura, cartón, con cordón rojo. 21×17 cm. Con poster desplegable, 68×46 cm, 23×17 plegado. Color. 72 paginas.

Fotografías y collages, Rafal Milach, con fotografías del archivo del Museo de Wrzesnia .

Textos en polaco e inglés, Maciej Picuk, Rafal Milach, Karol Szymkowiak. Traducción, Krzysztof Kowalczyk.

Diseño, Rafal Milach, Ania Nalecka/TBD.

Tipografía, Cervo Neue.

1° edición, tirada 600. Esta, edición especial firmada y numerada, con dos copias firmadas, 12×14,5 cm. Tirada 5/50.

Publicado por The Children of Wrzesnia Regional Museum in Wrzesnia. 2017

 

The first march of gentlemen es la nueva publicación de Rafal Milach, aún solo publicada en su edición limitada de 50 copias. Del fotógrafo polaco ( 1978, Gliwice ) ya habiamos visto aquí The Winners ( Gost books, 2014 ).

Este nuevo trabajo ha sido realizado durante una residencia en la ciudad de Września. Basado en una historia real ( una huelga de alumnos protestando por la enseñanza en alemán a principios del siglo XX en Wrzesnia )  y con fotografías de archivo del Museo de la ciudad ( fotografías de Ryszard Szczepaniak de los años 50 ), Milach crea una obra de una fuerza estética manifiesta, visualmente aparentemente anclada en el pasado, recordándonos las vanguardias centroeuropeas de la primera mitad del siglo pasado.

 

Mezclando sus propias fotografías de material escolar ( las formas geométricas ) y fotografías de hombres anónimos, funcionarios, huelguistas o soldados del régimen comunista, Milach crea unos collages en donde los protagonistas aparecen atrapados en jaulas. Con juegos de escala y construcciones geométricas el autor compone un puzzle en donde los “caballeros” de Wrzesnia sufren la opresión del régimen, o bien intentan escaparse de ella refugiándose o jugando al escondite.

 

Milach, juguetón y con mucha ironía, crea un universo en colores, cercano a los cuentos de niños, para narrar una historia dramática, que tiene un eco en la historia reciente de su país. Estéticamente, el libro es muy potente y hace un guiño a las vanguardias artísticas y al Constructivismo. Arte al servicio de la Revolución ? Arte para subrayar la necesidad de resistencia, de compromiso ante la imposición, el control, la falta de libertad. Arte para combatir la tibieza.

Milach consigue un libro precioso visualmente y a la vez cargado de contenido. Un libro en el que la fantasía, imaginación y libertad se escapan por todas las paginas, a pesar del peso de la historia y la opresión del totalitarismo. Lo consigue mezclando (pocos) elementos reales y imágenes de archivo, haciendo sin embargo de The First March of Gentlemen un libro muy personal. A pesar de su estética “años 50” ( y ni una mujer en las fotografías !), el libro de Milach es  furiosamente contemporáneo.

 

http://rafalmilach.com