18 de agosto 2017. Shining in absence. AMC.

Shining in absence. Archive of Modern Conflict. Issue 12. 2015.

Buscando un libro para hoy, se ha impuesto este por el silencio ensordecedor de la ausencia.

Tapa blanda, carton. 28×20 cm. 120 paginas. Color.

Editado y diseñado por Erik Kessels, con un trabajo de investigación y concepto de Francesca Seravalle y Kalev Erickson.

Primera edición. Archive of Modern Conflict 2015.

AMC2, Issue 12. 2015

 

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Shining in absence es un homenaje al historiador y archivista holandés Frido Troost desaparecido en 2013. Su archivo fue adquirido por el AMC poco antes de su muerte. Erik Kessels decidió entonces hacer una exposición en FOAM, Amsterdam,  y editar este libro en 2015, con la colaboración de Kalev Erickson, de AMC y la comisaria e investigadora italiana Francesca Seravalle.

 

 

Este libro nos habla del espacio dejado por la ausencia de la fotografía, tanto como objeto y como concepto.   Yo solo quiero añadir aquí el inalterable poder que tienen estas imagenes de “ausencia”, precisamente, de hacer presentes a quienes han sido sus protagonistas, lejanos y desconocidos.

 

 

Un recuerdo para Barcelona hoy, sin mas palabras.

 

 

 

 

 

9 de agosto 2017. Iowa. Nancy Rexroth.

Iowa. Nancy Rexroth. University of Texas Press. 2017

Tapa dura, tela, con sobrecubierta. 26×26 cm. 168 paginas. Blanco y negro.

Fotografías, Nancy Rexroth.

Texto en inglés, Wayne Dodd, Alec Soth, Anne Wilkes Tucker, Mark L. Power, Nancy Rexroth.

Tirada 1000. 1° edición, revisada de edición original, Violet Press 1977.

University of Texas Press. 2017. Austin, Texas.

 

Una entrada rápida hoy para presentar esta fabulosa reedición, o mas bien, revisión, de un libro de 1977 de la fotógrafa norteamericana Nancy Rexroth ( Washington DC, 1946 ).   Iowa, publicado entonces con la ayuda del National Endowment Grants for the Arts se convirtió pronto en un libro culto. Rexroth usó una cámara Diana para fotografiar lugares familiares y recuerdos de infancia en Ohio principalmente. Con cierta influencia pictorialista, las imágenes de Iowa nos recuerdan a sueños mas que a paisajes o lugares reales. Aquí aparece poco Iowa, pero si evocaciones temblorosas de una luz y un tiempo pasado, de una niñez soñada.

 

 

La Diana es una cámara de juguete, pero restituye a la perfección la vibración misteriosa que recorre las fotografías de Rexroth. Habitadas, transparece en ellas un mundo interior hecho de infinita ternura e inocencia y a la vez de la inquietante presencia de la muerte.  ” The Diana’s made for feelings”, dice la autora en una entrevista, explicando como esas imágenes desvelan lo que solo sería un segundo plano en otra fotografía.

 

 

 

Niños jugando a fantasmas, casa blancas, caminos, porches solitarios pueblan estas fotografías. Los recuerdos de los veranos de la infancia en Iowa se transforman en otoñales y melancólicas imágenes (Rexroth llama a su trabajo “Sympathy for the Dead”).

 

 

Dividido en tres partes, Iowa se va adentrando hacia el interior, tanto de almas como de lugares. Rexroth atrapa con la cámara momentos efímeros de belleza en lo mas simple y cercano, con unos impresionantes y conmovedores retratos familiares, temblorosos o borrosos : su madre, su tía, o Emmet, un vecino viudo.

 

En el ultimo capitulo del libro, en el interior de las casas se vuelven mas fragmentadas  las fotografias, pero no menos intensas y evocadoras. La habitación es el lugar del sueño, y en sueño adivinamos presencias en los espejos, y espíritus (amables ?) nos acompañan en imagenes abstractas. Aquí se hace mas patente la presencia de la muerte, un tránsito de la memoria, un secreto a punto de desvelarse, vibrante.

 

 

Alec Soth cuenta como para el estas imágenes tienen una calidad cinematográfica, recordándole Emmet un personaje de la película Fresas salvajes, de Bergman. La misma delicadeza en estas fotografías que en el personaje de Sara recogiendo fresas, la misma sencillez cargada de significado.

 

Iowa, 40 años mas tarde, guarda toda su fuerza, su poesia y su misterio, su belleza pura, vibrante y evocadora, su frescura. El tiempo y la maravillosa luz de estas fotografías sigue protegiendo los sueños de Nancy Rexroth, hasta alcanzar el cielo inmenso.

 

http://utpressnews.blogspot.com.es/2017/07/photographer-nancy-rexroth-on.html

http://www.cadadiaunfotografo.com/2014/05/nancy-rexroth.html

https://utpress.utexas.edu/books/nancy-rexroth-iowa

5 de agosto 2017, infancias. Haus hof land, Brigitte Bauer. Ser de la Cala, Gerard Boyer.

 

Haus Hof Land, Brigitte Bauer. Analogues . 2017

Tapa dura. 21×21 cm. Color ( una foto en blanco y negro). 72 paginas. Texto en hoja separada, alemán y francés.

Fotografías, Brigitte Bauer.

Concepción gráfica, Charlotte Devanz. Fotograbado, Terre Neuve, Arlés.

Impresión, Horizon, Gémenos.

Analogues, Arlés. Junio 2017.

Tirada 600.  Esta edición, firmada, con 3 postales.

 

Ser de la Cala, Gerard Boyer. Fuego Books. 2017

Sin tapa, con camisa, tapa blanda. 32×22,5cm. 64 paginas, color.

Texto, en papel distinto, Josep Pla, 1956. En catalán, español e inglés.

Fotografías, Gerard Boyer Ballesteros.

Concepto, edición y diseño, Gerard Boyer, Ignasi López, Román Yñán.

Dirección artística, Ignasi López, Román Yñán.

Impresión, CeGe.

Tirada 500. Firmado.

Fuego Books. 2017.

 

 

 

Hoy dos libros muy distintos y de procedencia casi opuesta, pero que nos llevan los dos al territorio de la infancia.

Brigitte Bauer es una fotógrafa de origen alemán (1959, Schwabniederhofen, Alemania) , aunque vive y trabaja en Arlés desde 1987. Es profesora de fotografía en la escuela de Bellas Artes de Nîmes. Ha publicado ya varios libros. En D’Allemagne, ( Ed. Images en manoeuvres, 2003 ), ya rememoraba su juventud alemana.

Gerard Boyer, (1974, L’Ametlla de Mar), vive en Tarragona. Ser de La Cala es su primera publicación en solitario, después de su participación a Ourobouro, Códice para un hilo circular, publicado por La Kursala en 2014.

Dos libros muy distintos, decía. Uno nos lleva al norte, a la fría Alemania y sus inviernos nevados, otro a la soleada y marítima Tarragona. Los dos sin embargo nos hablan de la infancia y sus recuerdos, ligados a un lugar preciso.

El tratamiento es bien distinto también, mas conceptual en el caso de Gerard, donde los recuerdos se mezclan con fotografías actuales con un diseño que nos hace reflexionar sobre el tiempo pasado  y nuestra propia memoria.

Brigitte nos presenta un muy bonito libro cuadrado y mullido, como eran ( siguen siendo ) los libros para niños. Haus Hof Land es casa, granja, tierra. Hogar, y a su vez  país, que tuvo que dejar por alguna razón. Los recuerdos de su infancia parecen mas melancólicos que los de Gerard, quizá por ser la vida mas austera en esa granja alemana, quizá porque era otra época, algo mas lejana. La mirada de esa niña vestida de domingo es un poco triste, para nada es el reflejo de una niñez despreocupada e inocente.

 

Son dos vidas muy distintas, pero los dos libros nos hablan de un lugar que nos ata a la infancia. Son espacios con límites, rodeados de objetos familiares, pequeños rituales. Juguetes, columpios, bicicletas, campos. Ir a pescar, ayudar en la granja. La infancia de Gerard parece alegre, feliz y despreocupada. Aunque según nos adentramos en su libro, este se hace mucho mas silencioso y aflora una nostalgia al recorrer caminos ya solitarios. La de Brigitte está ligada también a otro territorio, otro país, su desarraigo es mayor y nos habla de otra pérdida, otra frontera entre la infancia y la edad de adulto.

 

Las fiestas de cumpleaños se parecen en todos los sitios, pero el sentimiento que nos dejan las fotografías de Brigitte es, sutilmente, el de un mundo mas confinado y recluido, y la carreta que vemos aquí aparece como un símbolo de la voluntad de escapar y buscar otra vida.

 

 

Mas que las fotografias de Gerard y sus impresiones mas furtivas, las imágenes cuadradas de Brigitte nos remiten a momentos precisos, instantes que quedan marcados para siempre en nuestra memoria,  etapas de una vida pasada que sin embargo nos acompañan, con el recuerdo de las personas que lo protagonizan. La mirada de Brigitte describe otro lugar y otro tiempo, un espacio emocional e interiorizado. Apenas hay aquí palabras y sonidos, fuera de los de los acontecimientos externos, o de la televisión en la sala, cuando en el libro de Gerard podemos llegar a oir risas de niños, gritos de emoción…

 

Brigitte, de una manera que a mi me resulta conmovedora, añade las palabras que faltan en una lista separada: eclipse, hierba, vela,cumpleaños, establo, caracol, bosque , ventana, leiter, mädchen, spiegel, silence…

 

El tiempo pasa en las fotos de Gerard y deja huellas borrosas y amarillentas. Ya nada será lo que fue, por mucho que recorramos los mismos lugares. Durante ese camino los niños se han hecho hombres, y no hay vuelta atrás. La pérdida es parte de la vida, sin ella no podemos avanzar. Estos dos libros tan distintos, que reúno aquí por la gracia de un encuentro y desencuentro de Arlés, no hablan de otra cosa.

Los lugares de la infancia han hecho de nosotros lo que somos, para bien o para mal. Algunos los llevamos con nostalgia, otros luchan contra ellos a lo largo de su vida. Dos libros entrañables.

http://brigittebauer.fr/fra/serie_gd/haus-hof-land

http://brigittebauer.fr/fra/publications/haus-hof-land

http://www.lacritique.org/article-le-temps-balbutiant-des-images-d-enfance?var_mode=calcul

http://www.gerardboyer.info

http://www.fuegobooks.com/product/ser-de-la-cala

 

 

 

 

25 de julio 2017. Lowlands. Ester Vonplon.

Lowlands. Ester Vonplon. Iikki Books

 

 

Tapa dura. 22,5 x 33,5cm. Color y blanco y negro. 112 paginas.

Fotografías, Ester Vonplon.

Texto, en inglés y francés. Tipografía, Akkurat Std-Regular, diseño Laurenz Brunner.

Diseño sprflxgrfzm. Director de edición y publicación, Mathias Van Eecloo.

Papel Munken Print White 150gr. Impresión, Escourbiac, Graulhet, France.

1° edición. Tirada 500. 2017, Iikki Books

 

 

Esta publicación nueva de la fotógrafa suiza Ester Vonplon es la tercera de la joven editorial francesa Iikki, tres libros siempre con el mismo diseño y formato a la italiana. Los libros van acompañados en todos los casos de un disco, aunque aquí, a la diferencia del anterior Glestcherfahrt ( B. Frank Books ) de Vonplon, (visto ya aquí  https://gabrielacendoya.wordpress.com/2015/04/13/13-de-abril-2015/), esta vez se pueden adquirir por separado. Pero las propias paginas del libro nos remiten a la música, divididas entre las piezas musicales creadas por Taylor Dupree y Marcus Fisher para acompañar al trabajo de Ester, como las distintas caras de un disco. El trabajo es un dialogo entre imagen y sonido.

 

 

La fotógrafa sigue explorando el tema de los glaciares y su lenta desaparición, con el ultimo capitulo de una trilogía. He podido ver parte de este trabajo de cerca en Arlés, y sigo impresionada por la belleza triste de estas fotografías. Vonplon fue a Spitsbergen al borde del Artico en un gran velero para fotografiar el resultado del deshielo en verano de 2016.

 

Las fotografías que vemos aquí son un canto melancólico a un mundo que ya no será. El continente de hielo representa o representaba una reserva pura , un sueño entre azul y blanco. Con fotografías intervenidas,  unas tomadas desde el aire, otras a ras del agua, Ester Vonplon nos muestra una inevitable transformación, una lenta descomposición.

 

 

A ritmo lento aparecen grietas, cavidades, pequeños abismos en un movimiento hipnótico, el de mirar al mar. Un ritmo secreto y profundo, que en las fotografías de Vonplon se hace misterioso y romántico.

 

 

Aparece la tierra como una herida, una cicatriz cada vez mas abierta en el desierto glaciar y las texturas creadas por Vonplon se transforman en piel, arrugada o estremecida. Las bajas tierras baldías son sin embargo testigos del tiempo pasado. La blancura del Ártico encierra en ella una parte del origen del mundo, una pureza desaparecida, el secreto de la historia de nuestra humanidad. Yo veo los pedazos de hielo a la deriva como recuerdos de nuestra  memoria deshaciéndose para siempre.

Sin presencia humana, una planta, apenas el vuelo de alguna gaviota , las fotografías de Ester Vonplon son crepusculares. Hay en ellas mucha poesía, y una gran melancolía. Con temblorosos abismos o mar en calma, entre azules grises lavados o casi negro, Vonplon nos hace sentir la fragilidad de nuestra vida, la gran belleza de lo que parecía eterno, pero va desapareciendo inexorablemente. Es un canto conmovedor.

 

 

 

http://www.estervonplon.com/

 

https://www.iikki-books.com/iikki-003-lowlands

https://www.lensculture.com/articles/ester-vonplon-lowlands

La música de Taylor Deupree y Marcus Fisher compuesta para acompañar las fotografías.

 

Yo no puedo dejar de pensar en la “Sad eyed lady of the Lowlands” de Bob Dylan, así que os la dejo aquí tambien.

19 de julio 2017. Agur, Cienojetes.

Los de Cienojetes dicen que se van…

 

 

Echaré mucho de menos las cartas irreverentes que nos mandaban, instantáneas o intensas reflexiones sobre el panorama de la fotografía nacional. ¿ Será que al final eran terrestres, y por tanto mortales? Quiero pensar que no, que solo se han desplazado a otro planeta, o se quedan observando el nuestro con filosófica benevolencia, pensando ya que no tenemos remedio…

Una persona algún día me dijo que conocía el secreto y podía desvelar su identidad (¿ es que tenían otra vida??? ). Yo dudando un momento, al final decidí que no quería saber mas, ya que así eran perfectos. Me quedé pensando que ese gracejo tenía que tener algo del sur, que los del Norte somos muy sosos… Ellos, o ellas, eran cultos ( mucho ), graciosos, poderosos ( hacían y dehacían Reinas !!!, o eso creían…), poetas. También podían ser duros e incluso crueles. Pero siempre con una mirada cariñosa, o así lo he sentido.

Yo conservaré para siempre la extraordinaria pirámide que construyeron, ese altarcito de nuestros pequeñas vanidades y ficticios poderes. Reconozco sentirme tan halagada por estar ahí !!!

 

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El microcosmo fotográfico logrará sobrevivir, pero todo será un poco menos divertido, un poco menos loco. La mirada del Bufón siempre ha sido sana, el humor y la risa son el propio del hombre, dicen.

Agur, pues, Cienojetes. Si se os ocurre volver por aquí, seréis bienvenidos !

Damas y caballeros, un Aurresku.

https://cienojetes.com

12 de julio 2017. Arles, le retour.

 

 

Arles siempre es especial. Claro, se puede criticar la programación, el “Cool Arty”, las vedettes en las terrazas, el circo, el dinero, la falta de dinero, el calor, los mosquitos, la Fundación Luma, etc, etc… Pero aquí se respira fotografía por todos los poros de la ciudad, y sigue teniendo alma y mucho encanto.

Yo he ido sobre todo a ver a amig@s, y he visto a much@s. Y libros, claro, no nos vamos a engañar. Con poco tiempo este año, me he quedado con ganas de más.

 

Ganas de más calma para ver bien las exposiciones. Fukase, la estrella del festival, con la enorme vitalidad de sus fotografías intervenidas y pintadas,  con los tan famosos e impresionantes Ravens, y sus sobrecogedoras fotos de familia y de su padre. La magnifica expo de Michael Wolf, en la bella iglesia des Frères Prêcheurs, el conmovedor Titanic, de Alex Majoli, las propuestas de Les Ateliers, , renovados pero siempre a la merced del sol implacable para llegar hasta allí, la melancolía de los glaciares en vía de desaparición de Ester Vonplon, la exigente y provocadora ética de Mari Bastashevsky, los negros mates en las fotografías de Bérangère Fromont en 5 rue Vernon o en Dust

 

 

En Maison des Peintres, mejor ver antes Roger Ballen y sus pesadillas y dejar para el final a Mathieu Pernot con Les Gorgan, muy bella y luminosa serie sobre una familia gitana a la que ha retratado durante años en Arlés

 

Iran 38, La Vuelta, la selección de Colombia de la fantástica Archive of Modern Conflict, la de Foam de Cristina De Middel y Kalev Erickson… 

 

 

La muy bella e inquietante exposición de David Fathi, Le dernier itinéraire de la femme immortelle, de la que espero habrá pronto una publicación…

 

Me ha quedado poco tiempo para ver a fondo la exposición de BlankPaper, Historias de un presente inmediato, comisariada por Sonia Berger. Si me ha hecho especial ilusión poder asistir, aunque sea brevemente, a su presentación oficial, ya que creo es un gran reconocimiento del lugar que ocupa como Colectivo y Escuela en el panorama actual, tanto en España como en el extranjero. BlankPaper, con algunos de sus miembros, ha cambiado la manera de mirar y hacer fotografía.

 

 

Me queda lamentar y mucho no haber tenido mas tiempo para ver la exposición de Mathieu Asselin, Monsanto, y  no haberme cruzado con el. Su libro es uno de los mas comentados y exitosos de esta semana, muy recomendable.

Arles son los encuentros, y como he dicho ha habido muchos, unos improbables de solo unos instantes pero imborrables, como el de la visita al stand de las  Origini Edizioni, con Valentino Barachini y Matilde Vittoria Laricchia, con sus maravillosas y delicadas publicaciones y su enorme generosidad. Otro día os hablaré de ellas. Una suerte ha sido poder hablar tranquilamente con Jesus Monterde y Vincent Delbrouck sobre Nemini Parco, o conocer por fin a Paul Gaffney. Hablar con Jordi y Mónica, asistir a la performance de Karin Crona, estar con Russet Lederman y su marido, ver a amigos de Murcia o Barcelona, Italia, Bruselas o Estocolmo…

 

Terminaré con leboudoir, un lugar nómada, un espacio algo secreto este año ubicado en un magnifico hotel particulier. He pasado bastante tiempo allí, y me hubiera gustado pasar mas. Leboudoir2.0 de Annakarin Quinto en su tercera edición sigue teniendo la vocación de ser espacio de encuentro y de reflexión, cruce de experiencias, sensibilidad, performances. Es un espacio de enorme generosidad y curiosidad. Aquí han tenido lugar esta semana debates exigentes, proyecciones, testimonios íntimos, lectura de obras, y un bello homenaje a Lorenzo Tricoli.  Es un lugar donde la palabra se une al gesto y a la imagen para buscar un sentido mas profundo a lo que acontece en el mundo de la fotografía. Alejado del mercado pero reflexionando sobre el, pensando en un mundo mas bello y justo sin perder de vista la realidad actual,  leboudoir crea momentos de intimidad con las obras y los que las crean, es un oasis en medio del tumulto y la incertidumbre, un tiempo de gracia. Es para mi el corazón de Arlés, una segunda casa, un hogar para la fotografía.

Ha quedado mucho por ver, gente a quien saludar, y he vuelto con menos libros de los que hubiera querido. Quizá haya notado unas miradas un poco distintas y un poco menos de ligereza, un poco mas de responsabilidad, como me comentó allí una amiga. Queda intacto siempre el deseo de volver.

 

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À bientôt Arles !

https://www.rencontres-arles.com

https://www.facebook.com/groups/leboudoir2.0/?multi_permalinks=1964400340442233&notif_t=group_activity&notif_id=1499886952033899

http://leboudoir2dot0.com

http://www.originiedizioni.com/tornerai.html

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 de julio 2017. Y tú, ¿ por qué eres negro? Rubén H. Bermúdez.

Y tú, ¿por qué eres negro? Rubén H. Bermúdez.

 

Tapa blanda. 23×17 cm. Blanco y negro y color. 233 paginas.

Fotografías personales y de archivo.

Texto, Rubén H. Bermúdez, traducción Hannah Soraya Ndempaawai Fakir.

Ilustración Lydia Mba.

Diseño y concepto Koln Studio.

Edición Rubén H. Bermúdez y Koln Studio. Impresión, Brizzolis.

Rubén H. Bermúdez, en colaboración con Obra Social La Caixa, en el marco de 20 FotoPres La Caixa. 2017.

 

Y tú, ¿por qué eres negro? es la segunda publicación de Rubén H. Bermúdez (Madrid 1981), después de Berlin: Looking for freedom publicado por Caravanbooks en 2014. Pero viendo este trabajo podríamos decir que este es, hasta ahora, su proyecto vital,  tan personal es este libro. Rubén gano una beca del premio FotoPres de la Caixa con este proyecto.

 

 

Rubén nos habla de negritud y de identidad. De lo que representa ser negro en este país y en Occidente en general. De las mascaras impuestas en la sociedad, las construcciones sociales en torno a la negritud. El investiga el pasado colonial de España, la historia de la esclavitud para entender su historia. Nos cuenta el racismo cotidiano arraigado en nuestra sociedad, sus costumbres y educación.

 

Y tú, ¿por qué eres negro? es también un diario íntimo, la búsqueda de si mismo, de una identidad denegada y escondida por la sociedad. El despertar de una conciencia marcada por lo que le impone su entorno mas cercano, el colegio, la familia, sus amigos, hasta la reivindicación de un lugar propio y un reconocimiento institucional. Hasta encontrar una comunidad y luchar por sus derechos y por que esta tenga existencia y voz en esta sociedad.

 

 

El camino que recorre Rubén, contado a través de sus fotografías familiares y de fotografías de archivo que todos conocemos, ya que son parte del legado colectivo de toda una generación y más, es el camino “normal” de un chico español nacido en Madrid a principios de los ochenta y apasionado por el fútbol. Pero el es mestizo y en el camino se cruza con comentarios racistas y agresiones, con incomprensión, sin rabia, intentando  entender el por qué.

 

Rubén cuenta su historia en 4 capitulos y es la nuestra, la que no sabemos o queremos ver o apenas, y que sin embargo es nuestro día a día, tan normal y corriente. Con mucho pudor nos habla de el, de sus interrogaciones y sus anhelos, su lugar en la vida. Con su voz, casi sin buscarlo, ha dado una identidad a una parte de la sociedad invisible en este país.

 

Y tú, ¿por qué eres negro? nos devuelve la pregunta que tantas veces le han hecho a Rubén, y nos hace pensar, reflejando una imagen bien poco gloriosa. Y si, me revuelve, como persona y como colectivo. Con su mirada dulce y con discreción y pudor Rubén nos cuenta mucho de su vida a través de la nuestra, y es conmovedor. Rubén H. Bermúdez fotógrafo, español, negro, gran persona. Respect.

 

http://rubenhbermudez.tumblr.com

http://clavoardiendo-magazine.com/mundofoto/entrevistas/ruben-h-bermudez-una-forma-luchar-racismo-desde-lo-colectivo/

https://www.caravanbook.com/books/berlin-looking-for-freedom