Euskal Photo en Hondarribia

Que haya una feria como Euskal Photo por segunda vez en Hondarribia es una victoria a la vez que un lujo. Concretización del esfuerzo y enorme trabajo de Antonio Hurtado Zambrano, de Málaga y Álvaro del Val Tobalina, de Hondarribia, esta segunda edición, por lo que he podido ver y sentir de cerca, ha sido un éxito.

Pese a la ausencia inesperada de Chema Madoz, el cartel ha sido muy interesante. Una feria de este tipo es necesariamente plural y variada en sus temas y su público. Aquí hay mucho profesional y muchos “amateurs”, miembros de bastantes Sociedades fotográficas, cercanas y no tanto, un público que, debo de reconocerlo, no sabemos siempre atraer desde nuestra visión ( o la mía ) más reducida de fotolibros de fotografía documental o de autor.

Pese a no haber podido estar en todas las charlas, debo de decir que he disfrutado mucho de las presentaciones, entre otras, de Sandra Balsells, Marina Reina o Eugenio Recuenco, magnífico sustituto de casi última hora tras la baja inesperada de Chema Madoz. Cada uno en un registro muy distinto y personal, ha ofrecido una ponencia muy enriquecedora.

Gervasio Sánchez, presente con una exposición sobre su trabajo en Sarajevo en la Plaza de Armas, ha disfrutado también de gran parte de los encuentros.

Novedad este año, Nagore Legarreta ha podido impartir un taller familiar y en euskera, de fotografía estenopéica. También la cena ofrecida en la sociedad Arrantzale Zaharren Elkartea ha sido un gran éxito, que espero se repetirá!

Solamente quiero agradecer y resaltar aquí los esfuerzos de muchos, así como la voluntad del ayuntamiento de Hondarribia en apoyar este evento. Mi agradecimiento tambien a Goio Uriarte por su colaboración. Espero, como espectadora y este año un poco más actora, que ese apoyo se vaya consolidando cada vez más para que la presencia de la fotografía crezca en Hondarribia.

Zorionak y larga vida a Euskal Photo!

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Por donde empezar…Encarnados, Tono Arias.

Llevo demasiado tiempo alejada de esta pagina, y sin embargo hay tantos libros.

Pero acaso este espacio blanco en la nube fue siempre un lugar donde compartir emociones, alegrías, dudas o temores, las que producen las obras vistas aquí, mas que un análisis de las propias obras. Para bien o para mal, se fue la calma necesaria, el tiempo dedicado.

Siguen llegando libros, (tantos…), y señales benévolas que empujan a seguir.

Hoy, desde Galicia, 3 libros.

Encarnados, Preto, DesXeo. Tono Arias. Editorial Dispara. 2019

Tono Arias, desde la periférica Galicia sigue su trabajo fotográfico, tanto como autor, editor, librero y galerista, infatigable e imprescindible actor de nuestro panorama. Esta vez publica tres libros a la vez, fruto de un trabajo de varios años retratando su tierra y sus habitantes, con su editorial Dispara.

De Galicia, su tierra amada, lejana y exótica por casi desconocida. De el Entroido, el Carnaval gallego, mezcla de ritos ancestrales y modernidad. Lejos está Galicia, o eso parece. En Encarnados, Entroido es un espacio fuera del tiempo, surreal y absurdo que tiene sus propias reglas. Es quizá un lugar mental, una

tierra de anhelos y sueños, fantasmas y apariciones. Tono nos enseña el Entroido desde los rincones íntimos , las casas, las esquinas o los cruces de caminos. En fragmentos, las imágenes cuentan historias a la vez que juegan al escondite. Los personajes de Preto no representan ningún rol, son ellos mismos, encarnados en ese instante improbable e irracional.

Tres libros rinden homenaje a esta tierra, este pueblo en el momento en que se transforma en otro, en el que ya la magia se apodera del cuerpo o este olvida que es mortal. DesXeo, el deshielo cubre todo con una capa blanca en un rito de purificación, en una noche de fantasmas. Quienes somos, pregunta Tono? Galicia se esconde a la vez que se desvela, cruda, mágica e inquietante. Encarnados y libres, como en este bello cuento cercano e íntimo.

Encarnados

Tapa blanda, desplegable. 64 paginas.32x24cm. Color. Encuadernación a caballete, cosido Singer.

Fotografías, Tono Arias.

Texto, Antón Lopo.

Diseño, Dispara. Impresión, Rodí. Encuadernación, Legatoria.

Papel, GardaPat Kiara 115gr.

1° edición, numerada y firmada. Tirada 108/500. Dispara 2019

Preto

Tapa dura. 23×17 cm. Color, 64 paginas

Encuadernación suiza. Papel Munken Lynx rough 150 gr.

1° edición, numerada y firmada 198/500. Dispara 2019

DesXeo

Tapa blanda, con sobrecubierta. 29×23 cm. 80 paginas.Color

1° edición, numerada firmada. Tirada 108/500. Dispara 2019.

Noticias de la colección

Dos muestras de la colección viajan estos días fuera de la biblioteca de San Telmo:

Una pequeña muestra se puede ver actualmente en Mecànic, Barcelona, en la exposición Desobediencias, una caja de herramientas, del 28/3 al 15/5/2019

Otra muestra se verá en unos días en Oñati, para el festival Argi, del 22/4 al 5/5/2019

A Eloi. Domingo 10 de febrero 2019.

Buscaba esta mañana en las estanterías los libros que tenía de Eloi Gimeno. Ya apenas quedan aquí, solo alguno que tengo repetido, Karma, Los últimos días vistos del Rey, Tauromaquia. Me hubiera gustado tener a mano Hellsinki, pero está en San Telmo ya.

Al final ha resultado que Hellsinki estaba aquí cerca, y nos enteramos con rabia y una pena infinita. Hoy no es el día de mirar hacia atrás, pero si para mi de rendir un sencillo tributo mirando a la colección, que casi empezó con Hellsinki. En ella hay muchos libros que han pasado por las manos y los ojos de Eloi Gimeno, libros importantes de estos últimos años, que han cambiado la manera de ver y hacer los libros en España y en el extranjero.

Julián Barón, Oscar Monzón, Antonio Xoubanova, Fosi Vegue, Jon Cazenave, Roc Herms, Salva Lopez, Arnau Blanch, David Hornillos, Jon Uriarte, etc…La lista es larga y muy significativa.

A sus amigos mando un abrazo. Habrá más libros seguro, todos ellos llevarán dentro algo de Eloi. Buen viaje.

Bikini diaries. Kazuma Obara.

Bikini diaries. De la serie Showa Diary. Kazuma Obara. Auto editado.

Ha llegado la nueva entrega del japonés Kazuma Obara de su serie Silent History Project. Este proyecto, que documenta los efectos de la Segunda guerra mundial, es, según las palabras de Kazuma, “el proyecto de una vida”. Kazuma se acerca a las victimas de la guerra y nos comparte su testimonio de una manera excepcional, en su cercanía, empatía y cuidado en todos sus detalles.

Bikini Diaries es el segundo libro del proyecto, despues de Silent Histories, editado en una primera edición de 45 ejemplares y su posterior reedición por RM este año.

Tapa dura en tela de kimono, (con titulo en papel pegado en la portada) diferente de cada lado. 18,5 x 12,5cm. Leporello impreso en sus dos caras. Papel de arroz japonés, Awagami. Fotografías, Kazuma Obara y archivos personales. Diseño y concepto, Kazuma Obara. Texto en inglés, Kazuma Obara. Impresión laser. 1° edición, numerada, firmada y dedicada en japonés. Tirada 4/10. 2018.

Kazuma Obara ya nos ha acostumbrado a publicaciones llenas de delicadeza. Su trabajo como fotoperiodista es para mi uno de los más honestos que podamos encontrar, y sus libros son la prueba de ello. Kazuma está volcado desde hace unos años en retratar los efectos devastadores de la Segunda guerra mundial en Japón y todos los paises involucrados o afectados por la invasión japonesa. Si Silent histories retrataba a las victimas olvidadas de los bombardeos de Hiroshima, Bikini Diaries trata de victimas más recientes, las afectadas por las pruebas nucleares en el atolón Bikini, de las islas Marshall del Pacífico, en los años 50.

Contada en primera persona, la historia es el relato familiar, contado por su hija, de un operador de radio que trabajó en un barco de pesca despues de ser soldado en la guerra. Pescando en el barco Dainana-Daimaru fue expuesto a las radiaciones el 1 de marzo de 1954 en el atolón Bikini.

Sin grandes efectos nos adentramos poco a poco en la historia de esta familia y su drama, a la vez que conocemos el contexto histórico y el silencio que ha cubierto estos acontecimientos hasta hace relativamente pocos años. El trabajo de Obara da voz y protagonismo a las víctimas directas con pudor y modestia, pero siguiendo siempre un firme rigor a la hora de escribir y transmitir el relato.


Así mismo nos cuenta como utilizó para sacar estas fotografías la antigua cámara del propio pescador, una Ricoh Flex de 1955 que tuvo que reparar, pero dejando moho en la lente para conservar el aspecto de un velo blanquecino en las imagenes, como una vieja catarata… 

La tela utilizada para encuadernar el libro es la misma que usan en su trabajo las victimas y heridos de la guerra, y la forma del leporello recuerda los libros  donde se ponen los sellos credenciales al visitar los santuarios, los Goshuin-Cho. Cada libro es una forma de rendir homenaje a estas victimas olvidadas, un particular santuario para la historia. Con la vieja cámara seguimos los pasos de los padres de esta chica cuyo nombre no conocemos, pero si sentimos su emoción contenida, el sufrimiento vivido y aún presente al contar estos dramáticos acontecimientos. 

Kazuma sigue su trabajo de memoria con su delicadeza dicreta y casi silenciosa, con una finura extraordinaria. Bikini Diaries, segunda parte de una obra que se hace grande e imprescindible. Espero que este volúmen, que tengo la suerte de poseer, pueda ser publicado pronto en una edición de gran tirada.

Felices fiestas, greetings from Hondarribia.

El año pasado tuve una noche un sueño; en el aparecía una torre alta llena de libros y mucha gente alrededor. En algún momento me sentaba a la izquierda de Martin Parr. Qué cosas…

Acabo de tener otro sueño: Elisabeth Tonnard montaba una piscina junto al Paseo Nuevo, y Daisuke Yokota echaba ácido mezclado con agua del Cantábrico encima de sus fotografías al pie del Monte Urgull. Estábamos unos cuantos, febriles, viendo estas escenas.

Que cada uno persiga sus sueños, felices fiestas a todos!

“I’ll let you be in my dreams if I can be in yours.” Bob Dylan

Fotografía de Iowa, Nancy Rexroth.

2018, libros y más libros, hasta el agotamiento.

El año se acaba y este ha sido especialmente dulce para mi en lo que concierne la colección de fotolibros. Llega la inevitable larga lista de listas de favoritos. Este año me invitó Brad Feuerhelm, de American suburb X, a compartir la mía junto a la suya, acompañada de una entrevista. Ha sido un verdadero honor para mi poder contestar a estas preguntas sobre los inicios de la colección en este magazine que es una enorme referencia , y desde aquí le doy las gracias de todo corazón. Aquí os dejo el enlace a la página. Aviso, es una lista larga (la mía y la suya), y en inglés, pero espero sea una lectura interesante para vosotros. Brad no deja indiferente y sus comentarios son muy recomendables!

Nunca son exaustivas o completas las listas de fin de año, por lo menos es la impresión que tengo. Son todos los que estan, pero siempre me falta alguno a posteriori, por haber llegado tarde o estar escondido, o por estar ya en San Telmo y no recordarlo.

  ¿Tiene sentido publicar otra lista más? Esta se podría interpretar como de segunda categoría, los “olvidados” o de menor interés. Y sin embargo, son libros muy queridos. El ejercicio que constituye formar una lista es tanto una elección como una renuncia , y  lo sabéis, soy bulímica de libros y me gusta poco renunciar.

Esta “suite” de nombres no viene a remplazar los primeros ya citados en American SuburbX ni desde luego a destronarlos, ni hacerles competencia. No es menos ni más importante. Simplemente son otros libros que tienen un lugar destacado para mi, entre los muchos que han llegado este año hasta aquí. Unos son únicos, otros ni siquiera fotolibros,  unos autoeditados y otros no. Es una larga y espero poética carta de amor… Y no os confundáis, pueden faltar, y muchos!!!  Porque todavía siguen llegando libros, y porque una no se libra del error, del olvido, y de caer en el agotamiento, aunque no pare la fiesta. 


Seguimos, felices fiestas a todos.

Sin orden particular, autoedición si no hay detalle:

Trail of touch, Naroa Perez Iguaran; Loosing ground, David O’Mara; Christopher Street 1976, Sunil Gupta, Stanley Barker; Shaky ground, Peter Dekens, Eriskay; No me mires, Anna Maria Ferris; Half-Light, Shahrzad Darafsheh; MaMMoth, Lu Lantana, greylock; Silent Songs, Claudia Hans, Inframundo/Hydra; Passager, Arnaud Brihay, OHM ed; 1992, Pascal Anders; Stone Kingdom, Christopher de Béthune, Le Mulet; Kay Nou, Fernanda Soto Mastrantonio; Deceitful Reverence, Igor Pisuk, Blow up press; Beyond Drifting(small), Mandy Baker, Overlapse; One Wall a Web, Stanley Wolukau-Wanambwa, Roma; Dialogues, 52 photographs&25 poems, Aaron Stern y varios fotógrafos; City of Dust, Mate ( 2016); Te ahi Kā-The fires of occupation, Martin Toft; The tree of life is eternally green, Pascual Martínez & Vincent Sáez, Overlapse; Tigre y Ameba, Inma Barrio; Just like you but different, Fiona Struengmann; Lo fugaz, Paco Tamayo; Shipwrecked, Ekaterina Vasilyeva; Raspas, Teixidor, Kostenko, Levasgani, Garay; Gips, Asako Narahashi; Meine erste Löwin, Tatiana Lecomte, Camera Austria; White Noise, Takehito Nakafuji, Zen Foto Galley; 9 gates of no return, Agata Grzybowska, Blow up Press; Nepali Archive Printing, The Cage Civil Press; Primavera negra, Edu Portela; Inversion-Paris edition, Daisuke Yokota, Akio Nagasawa; Look, I’m wearing all the colours, Rikard Osterlund; The Suicide Boom, Kenji Chiga; Arboreta, Anne Geene; LA Drive, Michael Lange; In Waiting for what is to come, Helga Härenstam, Journal; Resort, Susanne Otterberg, Journal; Venus du jamais mort, Magali Lambert, ed h’artpon; Malleus Maleficarum, Virginie Rebetez, Meta/Books; Attempting exhaustion, Daniel Blaufuks, Akio Nagasawa; Cienojetes, Fracaso Books; There are no homosexuals in Iran, Laurence Rasti, ed Patrick Frey; first things first, Shirana Shahbazi, Sternberg Press; Divagation-sur les pas de bashō, Klavdij Sluban, The(M) ed; Masahisa Fukase, ed Xavier Barral; Terres basses, Gabrielle Duplantier, La Maindonne; Hunger, varios autores, Void; One eyed Ulysses, JM Ramirez Suassi;  Behind the glass, Alexandra Catière, Chose Commune; No more no less, Thomas Sauvin & Kensuke Koike, The( M)ed, Skinnerboox, Jiazazhi; Estudio elemental del Levante, Ricardo Cases, Comunidad de Madrid; Folded eggs, Bruce Connew; Obras maestras, Antonio Pérez Río; Demeure, Amaury da Cunha, ed h’artpon; Archivo muerto,  Andrés Felipe Orjuela, Chaco; Dark Cities, Shyue Woon; You were right all along, Jason Koxvold, Gnomic Book; Still feel gone, Nathan Pearce, Tim Carpenter, Deadbeatclub; Gene, Jim Goldberg; Dormant Land, Peter Oey, Cynosura books; Lugares, Vari Caramés, Fabulatorio; Expired paper, Alisson Rossiter, Radius Books; Hypermarché-Novembre, Motoyuki Daifu/ Michel Houellebecq, The Gould Collection; Origin, Fabio Miguel Roque, The unknown Books; Aura, David Jiménez; Yuka and the forest, Lena C. Emery, APE; Le corps travesti, Michel Journiac, Galerie Christophe Gaillard; Provoke reprint, Nitesha; Pimo Dictionary, Pixi Liao, Jiazazhi; Registro de exploración, varios, Isaac Rupérez Cano; Subterráneos, Enrique Escandell, La Kursala; Interventions, Nicolás Combarro, RM; Fifty High Seasons, Shane Lynam; Furie, Romy Alizée, Maria Inc; Picnos Tshombé, Gloria Oyarzabal, Breadfield, Landskrona y Witty Kitty; Subterranean river, Lukasz Rusznica; ATacaMa, Luis Lazo, Another place; 2099, Sybren Vanoverberghe, APE; Seoul flowers and trees, Brigitte Bauer; I can’t recall my first light, Sayuki Inoue ( version corta), The Nap gallery; My german album ( version maqueta ) Colin Pantall; The Mirror Chair Project, Agus Prats; Er is geen boek, Emilie Lauwers y 18 alumnos.

El correo anda con retraso,  mañana seguro que añadiría alguno más… Gracias a todos.

Siempre París

Paris Photo, de nuevo

La visita otoñal a París, de nuevo, es un “rendez-vous” dulce. Volver a ParisPhoto significa ver mucha fotografía, muchísimos libros y a muchos amigos, nuevos y viejos, o por fin ya no solo virtuales. La cita es también un maratón, tanto hay por ver en pocos días. Intento cada año frenar la ansiedad, y disfrutar del momento, sin sufrir constantemente por lo que inevitablemente me voy a perder. El dulce maratón empezó la primera tarde nada mas bajar del tren con la pequeña pero muy bella exposición conjunta de Guido Guidi y John Gossage en la galería Sage. Invitada por Sadreddine, autor del blog placecliche, pude apreciar tranquilamente las deliciosas fotografías de estos dos grandes maestros.


 

Llegar este año con un pase VIP gracias al Museo San Telmo ha cambiado las cosas. Poder ir y venir a tu antojo dentro del Grand Palais es muy agradable, y este año lo he disfrutado con más calma, a pesar del mucho público  en sus pasillos.

El Grand Palais, como viene siendo habitual,  está repleto de joyas vintage que te hacen perder la cabeza, desde Anna Atkins a Talbot, pasando por numerosos Man Ray y una serie de The Americans de Robert Frank. Muchas delicias japonesas, las delicadezas de Daniel Blaufuks, o Bruce Davidson, o la muy bella presentación de la galeria Julian Sander, con obras perfectas de Chargesheimer, o un album de fotografías de Zola. 

 

No es todo lo que se encuentra aquí. Destacaría la galería Vu, presentando a un Israel Ariño desconocido con bellas obras coloreadas , ademas de fotografías de Vanessa Whinship y las muy finas obras de Martin Bogren. 

Este año la feria presentaba también la importante sección Elles x Paris Photo, un recorrido entre numerosas galerias presentando obras de fotógrafas, comisariado por Fannie Escoulen, que dío lugar a una pequeña publicación dentro de la feria. Se podían ver desde obras históricas de Lucia Moholy o Julia Cameron hasta las bellísimas cianotipias de Joan Lyons, o las obras más recientes de Carolle Benitah, Katrien de Blauwer, o Ester Vonplon que ya se había podido ver este verano en PhotoEspaña.

Tambien el trabajo sobrecojedor de Sayuki Inoue, en Nap Gallery de Japón, entre muchísimas mas.

La presencia de la mujer este año ha sido destacada, con una jornada de encuentros y lectura del manifiesto “La part des femmes” por Marie Docher y un conjunto de destacadas artistas o figuras de la profesión, como Elina Brotherus o Karen Knorr. Este manifiesto pone en relieve la falta de visibilidad y paridad en la representación de las mujeres entre los artistas de la feria y en las instituciones. Aquí os dejo el texto del manifiesto en francés y en inglés.

Dejar un granito de arena depositado en ese momento es un paso quizá pequeño pero espero que esto sea un punto de partida real y toma de conciencia de un movimiento global y no solo se quede en palabras. Además destacaría que Laia Abril con On Abortion, publicado por Dewi Lewis, ha sido la ganadora del premio Aperture al mejor fotolibro este año, ademas de la mención especial a Pixi Liao para su libro Experimental relationship Vol 1.

Y acercandome a los libros, en el Palais se encuentran también las grandes editoriales, Mack, Aperture , RM o Xavier Barral, Akyo Nagasawa o Radius, L’Artière, Pierre Bessard o la mejicana Hydra acompañada de Libreria Madalena… Esta sección ha sido una vez más la ocasión de poder conocer y saludar a muchos autores y descubrir bastantes libros.

Paris Photo es mucho mas que el Palais, y había mucho que ver en la capital. Inauguraciones, exposiciones, eventos en muchos lugares. He podido disfrutar de parte de las charlas en la preciosa librería Shakespeare and Company, organizadas par Federica Chiocchetti , en particular el encuentro con David Solo hablando de su proyecto en torno a los fotolibros y la poesia, o la presentación el viernes 9 del libro 10×10 ptobooks: How we see- Photobooks by women, a cargo de Russet Lederman, Frédérique Destribats y Iona Fergusson. Un libro importante que llega en buen momento en el contexto actual, del que ya tendré ocasión de hablar ulteriormente. 

Ha sido la fatiga, o ha habido menos descubrimientos que te transportan al septimo cielo? Demasiados libros y poca distancia todavía quizá. Sí que había libros esperados, de Bérangère Fromont, de Matthew Genitempo o Leif Sandberg. Novedades japonesas, las de la editorial Journal, o el lanzamiento de la triple publicación de No more no less del tandem Thomas Sauvin/ Kensuke Koike ,  que ha sido un gran acontecimiento dentro del barco de Polycopies, una vez másmi centro neurálgico durante 4 días. Aquí, aunque no solo, se juntan los editores, libreros, autores y amateurs de todo tipo con el mejor ambiente. Aquí he podido saludar a amigos de lejos y de cerca, la lista es larga! ( Montse, mil gracias por hacer de guardarropía, salón de descanso, salón de té, cafetería y mejor conversación!) Sonia de Dalpine, Patrick Maille, Christer Ek… Aquí he podido ver en 3 metros cuadrados, cerca de Andrea Copetti, a Chris Killip, Mark Steinmetz y Raymond Meeks con Ed Panar y Tim Carpenter, algo que no se me va a olvidar nunca. No hay foto de esto, pero creedme por favor. Y si, puedo confirmar que Meeks es igual de fino y delicado que su fotografía. Aleluya.

Aquí, rodeada de grandes amigos ( Laura Rodari, Patrick Maille, Miguel Leache) he podido ver el maravilloso libro de artista que ha hecho Olivier Pin-Fat con su ya extraordinario en version” normal” Meat, editado por Void, una de las grandes ” pequeñas” editoriales de este año. Otro momento fuera del tiempo.

Menos descubrimientos, he comentado, igual por la profusión de libros. Una no llega a abarcar todo, ni con la mayor energía. Entrar en Offprint es saber que te vas a dejar algo, y rezar por que no sea algo de lo que te vas a arrepentir. En la gran sala de la Escuela de Bellas Artes de la rue Bonaparte estaban 130 puestos y editores, algo vertiginoso, como la nueva obra de Tiane Doan Na Champassak,  de 2000 paginas. Kominek, Kodoji, Morel Books, Pierre Von Kleist, Roma editions… Lo más dificil es no caer en la tentación, aunque al final te pueda el agotamiento. 

Despues de 4 días y algo alterados por la celebración del centenario del armisticio del 11 de noviembre, se cerró la función. Me quedó demasiado sin ver, la fiesta del lanzamiento de los facsimilies de Provoke en Le Bal, la feria de los libros vintage, Approche, parte de Photo Saint Germain… París da para muchas visitas, pero todo a la vez es demasiado para mi cuerpo.

Sí me dió tiempo a ver, acompañada de Christer EK la gran exposición de Dorothea Lange en el Jeu de Paume, con cola de público y grandes fotografías muy conocidas, pero también otras que no lo eran, en maravillosas copias de época. 

Tambien me dió tiempo a ver la muy bella exposición de Caravaggio en el museo Jaquemart-André. No solo se vive de fotografía, y hay emociones que bien valen las de  los pasillos dorados del Grand Palais.

Acabaré mi visita como ya va siendo habitual en el Palais de Tokyo. La exposición del artista argentino Tomás Saraceno es extraordinaria en todos los sentidos. On air nos transporta a otra dimensión, de poesía y ciencia, abriendo nuevos caminos  entre lo humano y lo no humano/posible/desconocido, pasos y trayectorias fantásticas y etéreas, frágiles y sin embargo cargadas de energía natural. Una solo puede quedarse enmudecida y enormemente agradecida ante esta tan bella experiencia.

Una vez más, París ha cumplido sus promesas. Vuelvo cargada de libros y recuerdos para todo un año. Se acaba el cuento como en las mejores historias.

Muchas gracias a los amigos y amigas que me han acompañado en las visitas, en las cenas, en los encuentros y las charlas. A los que no he podido ver pero espero encontrarme con ellos la próxima vez.  À bientôt!